Agricultura Sostenible y Abierta

De FLOK Society (ES)
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George Dafermos (george@floksociety.org)[1][2]

Versión de proyecto (4 de abril de 2014)


Contenido

Resumen ejecutivo

Esta propuesta de políticas públicas examina la aplicación de los principios de la economía social del conocimiento sobre un sector primario (la agricultura) de la economía. En la Introducción explicamos el concepto de la economía social del conocimiento respecto a la cuestión del acceso al conocimiento y establecemos una diferencia entre las concepciones social y capitalista de la economía del conocimiento.

La siguiente sección,Crítica de los modelos capitalistas, mira la manera en que la transformación capitalista de la agricultura ha derivado en la destrucción continua del ambiente natural, en la explotación de países en vías de desarrollo por parte de los países ricos y las corporaciones multinacionales, y en el empobrecimiento de los pequeños granjeros en todo el mundo.

En la siguiente sección,Alternativas a los Modelos Capitalistas, como implica su título, presentamos el modelo de agricultura sostenible, que ha emergido como una alternativa poderosa a la agricultura capitalista y describimos brevemente sus principales características: (a) la aplicación de principios (agro)ecológicos, (b) la práctica del libre intercambio de conocimiento, habilidades y métodos que lo apuntalan y (c) el involucramiento predominante de las comunidades circundantes. Tras esta descripción, se ilustra el modelo de la agricultura sustentable a través de dos estudios de caso. El primer estudio de caso se centra en la adopción de dicho modelo en la India y demuestra la manera en que permitió el desarrollo de un sistema de producción agrícola que es tanto ambiental como económicamente sustentable, especialmente para los pequeños granjeros. El segundo estudio de caso, que discute la fabricación de maquinaria agrícola de código abierto por parte de la comunidad de Open Source Ecology (OSE, en español Ecología de Código Abierto), ilustra un modelo de fabricación de maquinaria agrícola adaptado a las necesidades de los pequeños granjeros y las comunidades rurales, y brinda un ejemplo de cómo el sector agrícola podría transformarse hacia una economía de combustible post-fósil, a través del desarrollo de estructuras de fabricación distribuida.

En la siguiente sección, Principios generales preliminares en la elaboración de políticas públicas, resumimos las conclusiones arrojadas por los estudios de caso a manera de principios generales para las políticas públicas. Estos principios, como se muestra en la sección posterior, están alineados con el marco de las políticas públicas ecuatorianas, según los reflejan los objetivos y políticas establecidos en la Constitución y en el Plan Nacional para el Buen Vivir. La sección final plasma estos principios de las políticas públicas en un conjunto de recomendaciones para elevar a una escala mayor las prácticas de agricultura sustentable.

Introducción y enfoque

Este documento de política pública examina la aplicación de los principios de la economía social del conocimiento sobre el sector primario (la agricultura) de la economía. Sin embargo, antes de proceder a una exploración profunda de esos principios y su aplicación económica en esta sección, aclararemos el concepto de economía del conocimiento y trazaremos una diferencia entre las economías sociales del conocimiento y las capitalistas.

Concepto y formas de la economía del conocimiento

A diferencia de las concepciones tradicionales de los factores de producción, concentrados en la tierra, en la mano de obra y en el capital, el concepto de la economía del conocimiento enfatiza el papel del conocimiento como un factor clave de la actividad económica (Bell 1974; para encontrar un análisis crítico del concepto, véase Webster 2006). Esto implica, claro está, que el medio de producción decisivo en la economía del conocimiento es el acceso al conocimiento. Desde esta premisa, es precisamente la cuestión de cómo se gestiona el acceso al conocimiento la que determina la cualidad de un sistema económico. Las economías capitalistas del conocimiento utilizan la institución de la propiedad intelectual para crear condiciones de escasez en el conocimiento: de modo que el conocimiento es privatizado y encerrado en estructuras de propiedad que limitan su difusión a través del campo social. Una economía social del conocimiento, en cambio, se caracteriza por un acceso abierto al conocimiento(Ramírez 2014) y así reconfigura la aplicación de los derechos de propiedad intelectual a fin de impedir la monopolización y el cercamiento privado del conocimiento: 'el conocimiento no debe percibirse como un medio de acumulación individual, ilimitada, ni como un tesoro que genera diferenciación y exclusión social' sino como 'una herencia colectiva [la cual] constituye... un catalizador de la transformación económica y productiva' (Plan Nacional para el Buen Vivir, p. 61, la letra itálica es nuestra) y 'un mecanismo para la emancipación y creatividad' (Ibíd., p. 41). En resumidas cuentas, una economía del conocimiento social es una economía en la cual el conocimiento se percibe como un bien público y común; una economía que prospera sobre los 'factores comunes, abiertos' (Plan Nacional para el Buen Vivir, versión en español, la letra itálica es nuestra, p. 67).

Una crítica a la agricultura capitalista

El efecto destructivo de la agricultura capitalista sobre la calidad de los alimentos, el ambiente así como sobre la salud y el sustento de los productores agrícolas ha sido bien documentado (para poner un ejemplo, Foster, Magdoff y Buttel, 1998). Existe vasta evidencia de que las elevadas tasas de aplicación de pesticidas químicos, fertilizantes sintéticos y defoliantes, característica de la mono-agricultura moderna (es decir de monocultivos) derivan no solamente en la desertificación de la tierra (por ejemplo, UNESCO, 2003), sino también en productos agroalimenticios no saludables (por ejemplo, Cheng, 2012) y en una proliferación de enfermedades inducidas por los pesticidas (por ejemplo, GTZ Sustainet, 2006; Sherwood et al., 2005; Venkateswarlu, Balloli y Ramanjaneyulu, 2008)[3]. Al mismo tiempo, la dependencia de los granjeros respecto a dichos agroquímicos menoscaba no solo su autonomía, haciéndolos dependientes del negocio agroalimenticio que los produce y provee, sino también su sustento, puesto que la adquisición de estos insumos industriales constituye la mayor parte del total de costos operacionales que afrontan los pequeños granjeros (Lewontin, 1998; Raidu y Ramanjaneyulu, 2008).

Lo que distingue la agricultura capitalista de los modos anteriores de producción agrícola no es la ausencia de pequeños productores y de producción agrícola a pequeña escala, sino el dominio que ejercen las compañías capitalistas sobre ellos a través del control que mantienen sobre los insumos y resultados del proceso agrícola (Lenin, 1977; Lewontin, 1998; Venkateswarlu, Balloli y Ramakrishna, 2008). Hasta mediados del siglo XX, la auto-producción de insumos como semillas y fertilizantes era una práctica común entre los agricultores, lo que significaba que la elección de qué insumos utilizar en el proceso de producción agrícola recaía a fin de cuentas sobre ellos mismos. Todo eso cambió con la introducción de semillas GM (genéticamente modificadas) y de tratamientos químicos sintéticos, inaugurándose una nueva era en la agricultura, en la cual los insumos que los agricultores producían directamente en la granja ahora debían comprarse a las compañías agroquímicas.

No debe subestimarse la importancia de quién detenta el control de dichos insumos. Por ejemplo, en el caso de las semillas, cada ciclo de producción agrícola se inicia con la semilla, lo que hace de ellas el insumo central de la agricultura. Además la semilla tiene una característica muy peculiar: cuando el granjero la cultiva, esa semilla produce plantas que producen aún más semillas. Por ello, se trata de un insumo que puede ser reproducido por los mismos agricultores. Aunque ésta es indudablemente una característica útil de la semilla para los agricultores, lo contrario puede aplicarse al agronegocio de alimentos, que por mucho tiempo ha considerado la habilidad de los granjeros de reproducir este insumo una y otra vez en el proceso agrícola como un obstáculo para su rentabilidad[4]. Por lo tanto, no sorprende que en los últimos 100 años se haya destinado una inversión masiva del sector privado hacia proyectos de investigación y desarrollo orientados a desarrollar soluciones a problemas de esa naturaleza (Vanloqueren y Baret, 2009). Al considerar la crucial influencia de los negocios sobre la dirección de la investigación en la ciencia y tecnología agrícola[5], resulta fácil entender cómo el desarrollo de un método híbrido de cultivo, por ejemplo, emergió en los años treinta como una solución histórica frente a los obstáculos que se presentaban en el camino del desarrollo de la agricultura capitalista. Lo que este método logró fue el desarrollo evolutivo de semillas híbridas que permitían un creciente rendimiento en los cultivos, lo cual no podía reproducirse dentro del proceso de los granjeros, de modo que se los forzaba a regresar a la empresa de semillas cada año para comprar nuevas (Busch et al., 2002, p. 105; Kloppenburg, 1988; Lewontin, 1998). Por tanto, el control sobre este insumo crucial pasó muy pronto de las manos de los granjeros a las de las compañías comerciales de semillas y a la industria agroalimenticia. Más recientemente, enormes inversiones han fluido hacia la I+D de la biotecnología con el fin de expandir el control del capital sobre el proceso de producción agrícola, lo que ha derivado en métodos de manipulación genética, por los cuales se permite a la plantas diseminar semillas para su cultivo pero las hace incapaces de germinar; en la toma de huellas del ADN, en el control de genomas y en las Tecnologías de Restricción del Uso Genético (GURTs, por sus siglas en inglés), lo que ha permitido que las compañías de semilla controlen la forma en que las utilizan los agricultores (Drahos y Braithwaiter, 2002; Kloppenburg, 2010; Lewontin, 1998; Srinivasan y Thirtle, 2002). La relación de dependencia que tienen los granjeros con las compañías de agronegocios se consuma con los contratos legales que deben firmar para comprar semillas y que los obliga a renunciar a todo derecho de propiedad sobre la siguiente generación de semillas generadas por el cultivo (Lewontin, 1998).

De igual manera que en el siglo pasado los granjeros se volvieron dependientes de las compañías del agronegocio en razón de las semillas, también se han vuelto dependientes debido a varios insumos fundamentales como los pesticidas y fertilizantes. Tal como ocurrió con las semillas genéticamente modificadas (GM), los pesticidas y fertilizantes químicos prometieron incrementar la productividad agrícola y fueron agresivamente promovidos por la industria. Como resultado de ello, se diseminaron rápidamente, extendiendo el dominio de los insumos fabricados en la agricultura. Todavía más importante, el control de las empresas agroquímicas sobre los insumos esenciales de la agricultura les permitió tomar el control del rendimiento de las granjas. Esta transformación se hizo posible no solo a través de las innovaciones tecnológicas, tales como las semillas genéticamente modificadas (GM) y los pesticidas químicos, sino también a través de los negocios depredadores y las prácticas legales que empleaban los compradores de la producción de las explotaciones para asumir el control de todo el proceso de producción, cuyo epítome ha sido el sistema de contratación agrícola. Un ejemplo de la naturaleza de este sistema, en el que la compañía proporciona los insumos al proceso agrícola y recoge los productos, mientras el granjero contribuye con la mano de obra y la tierra, es Tyson Foods, un gran proveedor de pollos para los restaurantes de comida rápida y los supermercados en los Estados Unidos. La compañía no posee granjas pero los pollos de Tyson Foods son producidos por un ejército de pequeños granjeros quienes están obligados por contrato a adquirir todo insumo (polluelos, piensos, medicamentos, pesticidas, rodenticidas, insecticidas y demás) de la compañía en exclusiva, la que después recoge los pollos maduros en la fecha y a la hora que ella escoge. Por tanto, aunque los granjeros mantienen la propiedad de la tierra y las instalaciones donde crían a los polluelos, es la compañía y no los granjeros quien controla los insumos y las prácticas agrarias. Por ello, los granjeros, a través del sistema de contratación agraria, dejan de ser artesanos independientes y ya no mantienen control sobre la naturaleza y ciclos del proceso de producción en el que participan. De este modo, se transforman en meros operarios en un proceso de producción de cadena de montaje. En síntesis, son proletarizados(Lewontin 1998).

Incluso más allá, el cercamiento de las prácticas de los granjeros y de los comunes agrícolas ha sido reforzado por unos regímenes de propiedad intelectual cada vez más restrictivos, que emergieron en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial[6]. La construcción de estos marcos legales tanto a nivel nacional como internacional, a través de la expansión de la “patentabilidad” y del espectro de mecanismos legales (como patentes de utilidad y certificados de protección de variedades vegetales [PVP, por sus siglas en inglés] que se pueden emplear para garantizar los derechos de propiedad intelectual, derivó en el cercamiento de recursos como semillas que hasta entonces se habían considerado herencia común de la humanidad y, por ende, de las prácticas agrarias que proclamaban el acceso abierto a dichos recursos comunes, eliminando así el derecho del granjero de guardar, replantar e intercambiar semillas[7]. De modo aún más alarmante, estos marcos legislativos fortalecieron los patrones de explotación existentes del mundo en desarrollo por parte de los países ricos y las empresas capitalistas[8]: a través de la institución de una protección más estricta y amplia de la propiedad intelectual para los nuevos productos biológicos, desarrollados a partir de recursos biogenéticos, a la par que se excluían los mismos recursos biogenéticos (es decir, la materia prima para el desarrollo de aquellos productos) de dicha idoneidad para obtener protección. El efecto de todo ello ha sido la promoción de la explotación comercial de esos recursos sin ninguna compensación a las comunidades indígenas y los países en cuyos territorios se los recoge[9]. No sorprende que esta apropiación explotadora de los recurso biogenéticos del mundo en vías de desarrollo y de las formas indígenas de conocimiento tradicional por parte de países y corporaciones tecnológicamente avanzados haya sido reconocida como una forma de biopiratería[10]. En todo caso, aunque los países en desarrollo son completamente conscientes de cómo estos marcos reguladores sirven para explotarlos, se han visto forzados a cumplirlos bajo la amenaza de sanciones comerciales por parte de los países ricos: particularmente los Estados Unidos han utilizado esta 'estrategia de presión comercial' de forma reiterada para chantajear a los países en desarrollo como el Ecuador, la India y Paquistán con el objetivo de que firmen los convenios internacionales de propiedad intelectual (Russell, 1999: 249; van de Wateringen, 1997).

En conclusión, el desarrollo del capitalismo en la agricultura ha producido los siguientes resultados; degradación ambiental, peligrosidad alimentaria, un espectro de enfermedades inducidas por pesticidas, explotación del mundo en vías de desarrollo por parte de las empresas capitalistas y los países ricos y empobrecimiento de los pequeños productores-empresarios en todo el mundo. Aparte de constituir una acusación candente sobre este modo de explotación agrícola, los efectos dañinos de la transformación de la agricultura por el capital refuerzan la urgencia de elevar la pregunta:¿cuál es la alternativa?

Alternativas a los modelos capitalistas: Agricultura sustentable y abierta

La alternativa es esa forma de agricultura conocida como sustentable. Dondequiera que se ha intentado, la adopción del modelo de agricultura sustentable ha demostrado ser beneficiosa para el ambiente al igual que para la salud y sustento de los pequeños granjeros. Sus principales características se indican a continuación (Altieri 1995; De Schutter 2010; Pretty 2008; Wikipedia 2014c, 2014d):

  • Se fundamenta en la aplicación de principios ecológicos y agro-ecológicos. Por ejemplo, integra procesos ecológicos y controles biológicos tales como la fijación del nitrógeno, el ciclo de nutrientes, la regeneración y depredación del suelo; y hace uso de los recursos de bajo costo localmente disponibles, tales como el compost orgánico reciclado a partir del desperdicio del jardín y la cocina.
  • Es de conocimiento intensivo: la agricultura sustentable requiere el desarrollo y la difusión de habilidades y conocimientos que permitan a los agricultores emplear técnicas tradicionales en lugar de insumos fabricados industrialmente.
  • Es gestionada por la comunidad: uno de los principios de la agricultura sustentable es que la mitigación efectiva de los problemas comunes de la agricultura y recursos naturales, como las plagas, el manejo de cuencas hidrográficas, la irrigación, el manejo de los bosques y del crédito exige la participación activa de la comunidad. De este modo, los sistemas de agricultura sustentable están diseñados para involucrar a la comunidad en su manejo y operaciones cotidianas: por ejemplo, en la organización de mercados locales y de alimentos orgánicos; en el establecimiento de bancos comunitarios de semillas y redes de intercambio de las mismas; en la puesta en marcha de escuelas técnicas para agricultores/as, con la organización de los/as agricultores/as en cooperativas para la venta directa al por menor o en la prestación de servicios compartidos a las comunidades agrarias.

La definición de Conway (1985, 1986) sintetiza adecuadamente las propiedades de la agricultura sustentable en cuanto a su alta productividad; sustentabilidad y resilencia en términos ambientales y económicos; así como su equidad,en el sentido de que, en relación a otros modos de producción agraria, los beneficios de una agricultura sustentable se distribuyen más homogéneamente entre sus beneficiarios humanos.

Beneficios de la agricultura sustentable

  • Elevada productividad. A diferencia de lo que muchos creen, la adopción de una agricultura sustentable no es algo menos productivo que las formas intensivas de monocultivo. Por el contrario, la introducción de la agrobiodiversidad (la integración de árboles y ganado en la actividad agrícola) y el cambio en los factores de producción desde el uso de pesticidas químicos y fertilizantes sintéticos al uso de sustitutos naturales (por ejemplo, Desmodium, sembrado por los agricultores de maíz en África Oriental para 'alejar' las pestes y el Faibherbia Albida, un árbol fijador de nitrógeno que puede emplearse como fertilizante natural) han demostrado que suponen un aumento de la productividad). El estudio de Pretty et al. (2006) sobre el efecto de la adopción de la agricultura sustentable en 286 proyectos agrícolas en los países desarrollados (con una cobertura de 37 millones de hectáreas), que es el estudio de mayor envergadura de este tipo, mostró un incremento promedio del 79% en la productividad del cultivo. No obstante y ello es decisivo, dicho aumento de la productividad no se logra con un desmedro en la calidad. Al contrario, la reducción en el empleo de agroquímicos tiene el efecto de mejorar la calidad de los productos agrícolas y, por añadidura, mejora la nutrición de la comunidad en sentido más amplio.
  • Ayuda a reducir la pobreza rural. El reemplazo de agroquímicos con substitutos naturales (tales como legumbres fijadoras de nitrógeno y enemigos naturales) hace a los agricultores menos dependientes de insumos externos, industrialmente fabricados, que constituyen a menudo la mayor parte del costo agrario total. Por lo tanto, se vuelven menos dependientes de las empresas agroquímicas y de los prestamistas de dinero (De Schutter 2010: 9-10; Centre for Sustainable Agriculture 2006).
  • Al mismo tiempo, hace que el trabajo agrícola sea más placentero y saludable. Algunos estudios, tales como el de Sherwood et al. (2005) sobre agricultores de papa orgánica en la sierra andina en todo el norte de el Ecuador, han demostrado que la agricultura sustentable es 'más atractiva para los granjeros, puesto que produce característica agradables para aquellos que trabajan la tierra...tal como la sombra de los árboles o la ausencia del olor y toxicidad de los químicos' (De Schutter 2010: 11; también véase Sosa et al., 2010).
  • Hace que los sistemas agrícolas sean más resistentes al cambio climático. A modo de ejemplo, al introducir los cultivos intercalados, los arroceros chinos han mejorado admirablemente la resistencia de sus cultivos frente a enfermedades, a la par que han aumentado su producción en un 89% (Zhu et al. 2000). En general, la figura del cultivo ecológico, bajo en consumo de carbón y preservador de recursos, encamina a la agricultura hacia una senda sustentable a través del cambio de los factores de producción de agroquímicos contaminantes por sustitutos naturales.
  • Tiene el respaldo de las comunidades y movimientos agrarios, a quienes aglutina. La agricultura sustentable emergió con el nacimiento de las ONGs y organizaciones activistas y se difundió a través de las escuelas técnicas para agricultores/as y movimientos de agricultores tales como el Campesino, un movimiento campesino en América Central (De Schutter 2010: 14; Holt-Gimenez 2006; Sosa et al., 2010). Gracias a su carácter comunitario y a los fuertes vínculos con movimientos campesinos de base que ha mantenido hasta ahora, la agricultura sustentable es más bien una plataforma organizacional efectiva para la movilización de la comunidad (Pretty 2003).

La siguiente sección ilustra estos beneficios a través de dos estudios de caso. El estudio de caso sobre la región de Andhra Pradesh en la India muestra un modo de transformación de la producción agrícola que promueve la implicación comunitaria y el intercambio de conocimiento, habilidades y métodos; que desarrolla y saca provecho de los comunes agrarios; que es ambientalmente sustentable al igual que económicamente beneficiosa para los pequeños agricultores. El segundo estudio de caso expone la manera en que la red de trabajo de granjeros e ingenieros de Open Source Ecology (OSE, en español, ecología de código abierto) aprovecharon los comunes del diseño global y el Internet para comprometer exitosamente a la comunidad global de hackers de hardware libre y aficionados a dicho hardware con el desarrollo de maquinaria agrícola industrial (por ejemplo, tractores) adaptable a las necesidades de los pequeños agricultores, al ser barata de construir y fácil de reparar y de diseñar a la medida del usuario final.

Estudio de caso 1: Agricultura sustentable en la India

Un ejemplo de la adopción a gran escala del modelo de agricultura sustentable proviene de Andhra Pradesh, uno de los estados más grandes de la India, con más del 70% de la población dedicada a la actividad agrícola. A lo largo del 2000, una ola de suicidios azotó al país: más y más dueños de granjas pequeñas se suicidaron al no tener dinero para pagar sus deudas, lo que se atribuía en gran medida al costo de insumos externos tales como pesticidas químicos, fertilizantes sintéticos y semillas genéticamente modificadas (GM)[11]. La crisis, que adquirió proporciones epidémicas entre el 2004 y el 2005, hizo imprescindible el ensayo de alternativas. Las ONGs y los activistas agrícolas, como SECURE (en español, apoyo socioeconómico y cultural en el entorno rural)[12] y el CSA (en español, centro de agricultura sustentable) con base en Hyberabad[13], emergieron para promover modos de agricultura sustentable que no emplearan pesticidas industriales y semillas genéticamente modificadas (GM). Aunque la mayoría de granjeros eran extremadamente escépticos en relación a los métodos de agricultura orgánica y tenían serias dudas respecto a ensayarlos, unos pocos, con la ayuda y guía de los citados activistas, comenzaron a experimentar con la gestión de sus campos de algodón libre de pesticidas[14]. Los resultados fueron admirables: su producción permaneció en las mismas cantidades pero la calidad del cultivo era mayor y podía venderse a un precio más elevado en el mercado. Al mismo tiempo, ahorraron el dinero que hubieran gastado en la adquisición de pesticidas, fertilizantes y semillas industriales[15]. (Véase la Fig. 1, 2 más abajo) (Centre for Sustainable Agriculture, 2006; Raidu y Ramanjaneyulu, 2008).

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Fig. 1 (Fuente: Centre for Sustainable Agriculture, 2006)

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Fig. 2. Costo de la producción agrícola para los pequeños granjeros en Andhra Pradesh (Fuente: Centre for Sustainable Agriculture, 2006)


De este modo, convencidos acerca de los méritos de la agricultura libre de pesticidas, divulgaron la noticia en los pueblos cercanos. Pronto (2004-5), una población completa en Andhra Pradesh, llamada Punukula se declaró libre de pesticidas y afirmó que los comerciantes de pesticidas no eran bienvenidos. Al tornar hacia la agricultura sustentable, los/as agricultores/as en esta comunidad rural se las habían arreglado no solo para cancelar sus deudas sino también para aumentar su beneficio, mientras restauraban el equilibrio ecológico en sus campos. A resultas de todo ello, Punukula se convirtió en el símbolo del emergente movimiento agrícola sustentable: su éxito movía cada vez más a las aldeas vecinas a cambiarse hacia una gestión libre de pesticidas y hacia la agricultura ecológica, alcanzando a 92 poblaciones con más de 5000 granjeros para el 2004. Sin embargo, el éxito de Punukula atrajo también la atención del gobierno estatal, que se comprometió, como proyecto piloto, a apoyar la masificación de la agricultura libre de pesticidas en 5000 poblados entre 2005, 2006 y en adelante. Con este fin, se estableció una iniciativa de cooperación a fin de proporcionar una plataforma organizacional para la acción conjunta de las instituciones públicas (como la estatal Society for Elimination of Rural Poverty, en español la sociedad para la eliminación de la pobreza rural), cuadrillas de granjeros, representantes rurales, ONGs y organizaciones con base comunitaria como el CSA. En el contexto de esta iniciativa, se establecieron más de 450 escuelas técnicas para agricultores/as a fin de ofrecer formación en agricultura sustentable a más de 20.000 agricultores, al mismo tiempo que se movilizaba un crédito agrícola de varios bancos, incluyendo el Banco del Estado de la India con el objetivo de eliminar la dependencia que tenían los agricultores de los comerciantes de servicios "todo en uno" y de los prestamistas locales. En paralelo, se establecieron los bancos comunitarios de semillas y las redes de intercambio de semillas, de modo que los granjeros podían producir y compartir sus propias semillas, al igual que las cooperativas de granjeros consumidores,con el objetivo de coordinar la producción y distribución de productos agrícolas (CSA, 2006; Raidu y Ramanjaneyulu, 2008). Los resultados de este programa de intervención han sido extremadamente positivos: en las aldeas que adoptaron la agricultura orgánica ya no han habido más suicidios o casos de enfermedades inducidas por pesticidas, mientras que los ingresos agrícolas han mejorado a la par que la salud y el sustento de los granjeros (véase la Fig. 3, 4 a continuación) (CSA, 2013; Ratnakar and Mani, 2010).

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Fig. 3 (Fuente: Centre for Sustainable Agriculture 2013)

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Fig. 4 (Fuente: Centre for Sustainable Agriculture 2013)

Aunque el modelo de agricultura sustentable gestionado por la comunidad puede entenderse mejor como un sistema unificado para la producción y distribución de productos agrícolas, existen dos aspectos del modelo que nos gustaría enfatizar. (1) El desarrollo de redes de intercambio de semillas de código abierto y de bancos comunitarios de semillas y (2) el establecimiento de cooperativas productoras-consumidoras con sus propias instalaciones de reunión.

Redes de semillas de código abierto y bancos comunitarios de semillas.Durante muchos siglos, las semillas se consideraron una herencia común de la humanidad y así eran compartidas libremente entre los agricultores. No obstante, la introducción de varias restricciones relativas a la propiedad intelectual a lo largo del siglo XX, que convirtieron a las semillas en objeto de propiedad intelectual, tuvieron el efecto de desestabilizar gravemente esta tradición de producir semillas y compartirlas, en tanto se forzaba a los granjeros a mantener una relación de dependencia con respecto a las compañías que ahora las fabricaban y vendían (Aoki, 2009; Brush, 2004; CSA, 2012; Kloppenburg, 2010). Como solución a este problema, la comunidad de agricultura sustentable en Andhra Pradesh estableció bancos comunitarios de semillas en varias aldeas, al igual que redes de intercambio de semillas de código abierto[16], lo cual hizo de nuevo que los agricultores produjeran sus semillas y las compartieran (CSA, 2006; Raidu y Ramanjaneyulu, 2008). De este modo, tales bancos comunitarios y redes de intercambio de semillas de código abierto sirvieron para crear comunes del conocimientopara la conservación y la recuperación de las variedades existentes, al igual que para las prácticas de fitomejoramiento participativo, dirigidas a la evolución de variedades nuevas.

Cooperativas de productoers-consumidores.Un problema común de los/as pequeños/as agricultores/as alrededor del mundo es la falta de acceso directo a los mercados y a los canales de distribución para sus productos, lo que los mantiene dependientes respecto a los intermediarios. Los granjeros en Andhra Pradesh abordaron este problema mediante el establecimiento de la federación cooperativa de agricultores-consumidores Sahaja Aharam[17], que opera a través de la venta directa al por menor en diez ciudades (mandals)[18]. Las instalaciones de reunión de la cooperativa facilitaron que los granjeros vendieran sus productos directamente al consumidor y que desarrollaran con él una relación de colaboración fundamentada en la confianza mutua. De este modo, fueron capaces de utilizar tal forma de organizar la producción y la distribución de los productos agrícolas a través de las cooperativas de productores-consumidores como la piedra angular de un modelo de agricultura apoyada en la comunidad(Wikipedia, 2014b; Zizania, 2013), que no es solo sustentable sino también abierta y participativa y que busca ampliar la participación de los consumidores en el proceso de explotación agrícola a través de estructuras comunitarias organizadas localmente, de abajo hacia arriba, y fundamentadas en la confianza y el intercambio de conocimiento.

Para recapitular, el caso del estado Andhra Pradesh de la India ilustra un modelo de transformación del sector agrícola desde un sistema de monocultivo, con pesticidas químicos y semillas GM, hacia otro, fundamentado en la utilización del cultivo intercalado, con semillas y técnicas tradicionales libremente compartidas, conocido en la India como un sistema de agricultura sustentable manejado por la comunidad. Pero más que eso, demuestra que la agricultura sustentable no es sólo ambientalmente segura sino también viable como modelo de negocio para los/as pequeños/as agricultores/as y aplicable a una escala mucho mayor que la que se implementa actualmente en la mayoría de lugares del mundo. De hecho, la adopción de dicho modelo de agricultura sustentable tiene un efecto particularmente benéfico y de empoderamiento con respecto a los pequeños agricultores, puesto que elimina su dependencia del 'comerciante todo en uno' y limita la extensión de los problemas de la 'trampa de la deuda' como aquellos que plagaron la comunidad de granjeros de Andhra Pradesh.

Estudio de caso 2: Ecología de código abierto

La Open Source Ecology (OSE, en español, la ecología de código abierto)[19] es un proyecto de hardware[20] de código abierto enfocado hacia la fabricación de un grupo de cincuenta máquinas industriales, llamado el grupo de construcción de la aldea global (GVCS, por sus siglas en inglés), que la OSE considera suficiente para crear una civilización pequeña con comodidades modernas, a partir de recursos disponibles localmente. El desarrollo de las máquinas se distribuye a través de una red global de grupos auto administrados de hackers de hardware y aficionados tranquilamente vinculados. Ellos comparten información de diseño a través del Internet y elaboran prototipos que se prueban en una granja de Missouri, EE.UU.

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Fig. 5: Las 50 máquinas de granja industrial desarrolladas por la OSE

La historia del proyecto inicia con un PhD joven llamado Marcin Jakubowski. Tras culminar su PhD en física de la energía, Jakubowski decidió comprometerse con una empresa de menor naturaleza teórica y comenzó una granja sustentable en el estado rural de Missouri, EE.UU. No obstante, pronto se dio cuenta de que las máquinas comercialmente disponibles para los agricultores no satisfacen sus necesidades. Los tractores, por ejemplo, no solo son costosos, sino también difíciles de modificar y reparar, pese a sus repetidas averías. Para Jakubowski, el problema era claro: esta clase de máquinas no estaba diseñada para empoderar a los granjeros sino para mantenerlos en una relación de dependencia con respecto a las compañías que los fabrican. Armado con la determinación de que los granjeros necesitan máquinas de costos reducidos y fáciles de ser fabricadas por ellos mismo (modelo DIY, do-it-yourself), él se ofreció a rediseñar estas máquinas desde un comienzo. Como inicio, diseñó un tractor nuevo y colgó el diseño en el Internet bajo una licencia abierta, de manera que otros pudieran modificarlo y mejorarlo. Esto atrajo la atención de la comunidad de Internet y de hackers de hardware y aficionados en todo el mundo, quienes pronto comenzaron a contribuir con mejoras y a construir prototipos. De este modo, nació la red OSE) en el 2003. Con la ayuda de esta red de contribuyentes, Jakubowski identificó cincuenta máquinas (desde mezcladoras de cemento hasta impresoras 3D y vehículos de remolque, véase la Fig. 5 antes incluida) que se suponen necesarias en la construcción de una comunidad rural moderna sustentable y se embarcó en un esfuerzo colectivo para fabricarlas. Para adaptarse al alcance extendido del trabajo, se lanzó oficialmente la OSE como una plataforma para coordinar esta tarea y la granja de Jakubowski fue replanteada con el objetivo de convertirse en un sitio de fabricación y evaluación de prototipos desarrollados por miembros del proyecto en todo el mundo, muchos de los cuales acudirían a la granja para 'visitar específicamente el proyecto' y ayudar con el trabajo (Thomson y Jakubowski, 2012: 53-70).

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Fig. 6 (Fuente: Thomson y Jakubowski 2012: 58)

Hasta la fecha, de las cincuenta máquinas que integran el juego de construcción de la aldea global (GVCS), ocho ya se han fabricado exitosamente, mientras que el desarrollo del resto se encuentra en marcha[21]. Al aprovechar las contribuciones de una comunidad global de hackers de hardware y aficionados, el proyecto OSE ha logrado una reducción considerable de costos. Para crédito suyo, las máquinas construidas por la OSE tienen un costo de producción mucho menor que sus contrapartes industriales, siendo al menos ocho veces más baratas de fabricar. Por ejemplo, la construcción del tractor OSE cuesta aproximadamente $5,000, mientras que los tractores hechos por empresas comerciales cuestan diez veces más. Lo mismo puede decirse de la prensa de adobe comprimido de OSE, la pulverizadora de suelo y el resto de máquinas cuyos prototipos y pruebas han sido realizados por la red OSE (véase la Fig. 7, 8 a continuación) (OSE, 2014; Thomson y Jakubowski, 2012).

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Fig. 7 (Fuente: Jakubowski, 2011)

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Fig. 8 (Fuente: Thomson y Jakubowski, 2012: 54)

Aunque las contribuciones de la comunidad obtenidas a través de campañas masivas de micromecenazgo o crowdfoundinghan sido hasta ahora la fuente principal de apoyo financiero para la OSE (Jakubowski, 2011), los citados ahorros en el costo de producción permiten que el proyecto OSE financie sus actividades comercializando sus máquinas directamente entre los granjeros. A modo de ejemplo, se estima que se obtienen unos $80.000 mensuales con la venta de tractores a un precio de $10.000 (Jakubowski 2013).

No obstante, la sostenibilidad de la empresa OSE se extiende bastante más allá de su modelo de negocio: la OSE ofrece un ejemplo práctico de la forma en que la agricultura (y la fabricación de máquinas agrícolas en general) pueden ejecutarse no sólo más productivamente, sino también de manera ambientalmente sustentable. Por ejemplo, la electricidad que consume la granja de Jakubowski, que hoy en día comprende instalaciones de fabricación de 1,22 km y una área de vivienda de 0,91 km22, proviene de fuentes renovables de energía, a través del empleo de métodos como el de fabricación en circuito cerrado (por el cual se reciclan materiales de desperdicio de la ganadería en otros procesos de producción[22] y tecnologías que el proyecto OSE mismo ha elaborado como paneles fotovoltaicos y turbinas de viento (OSE, 2013). Del mismo modo es importante que las máquinas fabricadas por OSE están diseñadas con el principio de durabilidad en mente y de una manera que las convierte en fácilmente reparables y modificables por parte de sus usuarios finales. A ese respecto, las máquinas OSE son paradigmáticas de lo que se llama diseño sustentable: están diseñadas para durar de por vida, en vez de ser descartadas y reemplazadas por otras más nuevas, 'utilizan menos energía, menos recursos limitados, no agotan los recursos naturales, no contaminan directa o indirectamente el ambiente, y pueden reutilizarse o reciclarse al final de su vida útil' (Wikipedia 2014a).

En resumen, el ejemplo de la OSE demuestra la manera en que un proyecto puede aprovechar los denominadores comunes del conocimiento abierto (en el caso de la OSE, ello incluye todo, desde el diseño de la maquinaria hasta los manuales de los usuarios) y el Internet para un desarrollo distribuido a través de una comunidad global de contribuyentes voluntarios. Además, la OSE ofrece un ejemplo concreto de cómo la tecnología apropiada de código abierto(Pearce, 2012b) puede utilizarse para mejorar la autonomía de los granjeros y transformar la producción agrícola en la dirección única de la sostenibilidad económica y ambiental.

Principios generales preliminares en la elaboración de políticas públicas

A través de los estudios de caso antes indicados hemos llegado a identificar un grupo de condiciones habilitantes, de las cuales podemos extraer varios principios generales para guiar los esfuerzos de elaboración de políticas públicas destinados a reforzar el desarrollo de la agricultura sustentable.

La necesidad de inversión en el conocimiento. La transmisión del modelo de agricultura sustentable supone costos considerables en razón del cambio, puesto que requiere que los/as agricultores/as inviertan en el desarrollo de habilidades y en el perfeccionamiento de técnicas nuevas. Sin el desarrollo y difusión de dicha 'alfabetización ecológica' a través de las comunidades de agricultores, los intentos de elevar la escala de las prácticas de la agricultura sustentable están condenados al fracaso. Por ello las escuelas técnicas para granjeros han demostrado ser un vehículo efectivo para formar productores en los métodos de la agricultura sustentable y para difundir esas habilidades y conocimientos. Dichas escuelas técnicas para granjeros ya existen en Ecuador, donde se han utilizado exitosamente como plataformas organizacionales para la difusión de la alfabetización ecológica[23]. Por lo tanto, es obvio que sus operaciones cuentan con apoyo e, idealmente, se expandirán en las áreas rurales. No obstante, aunque el desarrollo de escuelas técnicas sea una condición necesaria para el arranque del proceso de transición hacia la agricultura sustentable, no es suficiente para asegurar su escalabilidad a largo plazo. En último término, todas estas acciones e intervenciones de política pública no deben encaminarse únicamente hacia los productores, sino hacia la necesidad de permitir que todos los miembros de la sociedad desarrollen una relación de mayor compromiso con la producción de alimentos y el cultivo de la tierra. Siendo realistas, un cambio en la cultura de este tipo solo puede lograrse si la formación agrícola se convierte en parte integrante del currículo de la escuela básica.

La necesidad de inversión en el conocimiento. La transmisión del modelo de agricultura sustentable supone costos considerables en razón del cambio, puesto que requiere que los/as agricultores/as inviertan en el desarrollo de habilidades y en el perfeccionamiento de técnicas nuevas. Sin el desarrollo y difusión de dicha 'alfabetización ecológica' a través de las comunidades de agricultores, los intentos de elevar la escala de las prácticas de la agricultura sustentable están condenados al fracaso. Por ello las escuelas técnicas para granjeros han demostrado ser un vehículo efectivo para formar productores en los métodos de la agricultura sustentable y para difundir esas habilidades y conocimientos. Dichas escuelas técnicas para granjeros ya existen en Ecuador, donde se han utilizado exitosamente como plataformas organizacionales para la difusión de la alfabetización ecológica[23]. Por lo tanto, es obvio que sus operaciones cuentan con apoyo e, idealmente, se expandirán en las áreas rurales. No obstante, aunque el desarrollo de escuelas técnicas sea una condición necesaria para el arranque del proceso de transición hacia la agricultura sustentable, no es suficiente para asegurar su escalabilidad a largo plazo. En último término, todas estas acciones e intervenciones de política pública no deben encaminarse únicamente hacia los productores, sino hacia la necesidad de permitir que todos los miembros de la sociedad desarrollen una relación de mayor compromiso con la producción de alimentos y el cultivo de la tierra. Siendo realistas, un cambio en la cultura de este tipo solo puede lograrse si la formación agrícola se convierte en parte integrante del currículo de la escuela básica.

La importancia de la creación de nuevos mercados y organizaciones de agricultores/as. La experiencia de los granjeros de la India demuestra sin duda que el acceso a los mercados de consumidores por parte de los pequeños productores de alimentos orgánicos no puede depender de las empresas capitalistas (como las empresas de agroalimentos y los intermediarios comerciales). Al contrario, necesitan organizar sus propios mercados de alimentos orgánicos y establecer sus propias organizaciones de venta directa al por menor, a los consumidores. Naturalmente, para ser eficiente, la operación de dichos mercados y organizaciones debería ser sostenida por un marco institucional apropiado.

La importancia del acceso al crédito y a los recursos de inversión. Del mismo modo es importante destacar que las organizaciones de agricultores necesitan acceso a recursos financieros que puedan emplearse para fines de inversión. Como vimos, fue por ello que el Banco del Estado de la India estableció un sistema de microcréditos en el 2006, como modo de ayudar a los productores a trasladarse hacia una agricultura sin pesticidas (Raidu y Ramanjaneyulu, 2008; CSA, 2013, 2006; Ratnakar y Mani, 2010). El siguiente paso lógico es establecer un sistema crediticio gestionado por la comunidady un fondo de inversión comunitariopara el uso de las organizaciones miembros, como ha sido práctica común de federaciones de cooperativas y organizaciones colectivistas en todo el mundo[24].

La importancia de la participación. Las prácticas de agricultura sustentable 'se adoptan mejor cuando no se las impone de arriba hacia abajo, sino que se transmiten de un granjero a otro' (De Schutter, 2010: 18). En consecuencia, es esencial asegurar su participación en el proceso de elaboración de políticas públicas, transformándola así en un 'modo de aprendizaje social, más que en un ejercicio de autoridad política' (Pretty et al., 2002: 252). Dicha participación no solo otorga legitimidad a las políticas y programas de transición, en la medida en que han sido codiseñados con los granjeros, sino que también empodera a las capas pobresy ayuda a garantizar que las políticas públicas respondan realmente a sus necesidades. En síntesis, los pequeños agricultores pueden ser percibidos como expertos a quienes se debe consultar y vincular dentro del proceso de elaboración de políticas públicas, más que como simples beneficiarios de la ayuda estatal.

El papel decisivo de las políticas públicas.La transición exitosa de un número tan grande de comunidades de aldeas hacia la agricultura sustentable dentro de un período de no más de cinco años atestigua la eficiencia de la estrategia piloto de escalamiento utilizada en la región de Andhra Pradesh, al igual que la importancia de las intervenciones de política pública, tales como:

  • El desarrollo de bancos comunitarios de semillas y de redes de intercambio de semillas de código abierto como infraestructura objeto de compartición para la producción agrícola.
  • La provisión de incentivos económicos especiales (por ejemplo, exencioens y bonificaciones fiscales) para los proyectos de agricultura sustentable.

Marco político ecuatoriano

El Plan Nacional para el Buen Vivir 2013-2017, al igual que la propia Constitución de el Ecuadorconceden un apoyo explícito al desarrollo de la agricultura sustentable. Además del énfasis que se otorga a la transformación de la matriz productiva en dirección de la sostenibilidad ambiental, una de las metas estratégicas del Plan Nacional es la de 'construir un sector agrícola diversificado, productivo y sustentable' y 'promover nuevas industrias no contaminantes... fundamentadas en [el desarrollo de] productos biológicos y servicios ecológicos' (p. 41)[25]. De igual manera, la Constitución de 2008 apoya firmemente 'la diversificación y la introducción de tecnologías ecológicas y orgánicas en la producción agropecuaria' (art. 281.3). Se resalta la función esencial de los comunes en el desarrollo de la agricultura, haciendo especial referencia al uso, conservación e intercambio libre de semillas (art. 281.6).

En paralelo, se apoya explícitamente la actividad empresarial de los pequeños productores y organizaciones agrícolas. El PNBV subraya la importancia de lograr una 'autosuficiencia alimentaria...al trabajar con familias de pequeños agricultores' (p. 39) y de 'fortalecer la economía popular y solidaria, al igual que la microempresa, y las pequeñas y medianas empresas dentro de la estructura productiva' (Política 10.5, p. 81). La Constitución va aún más lejos y prohíbe el cultivo estatal a gran escala[26]. En el contexto de la ejecución de estas metas, la Constitución de 2008 propone el uso de 'mecanismos preferenciales de financiamiento para los pequeños y medianos productores y productoras, facilitándoles la adquisición de medios de producción ' (Art. 281/5) y el fortalecimiento del apoyo para 'el desarrollo de organizaciones y de redes de productores y de consumidores' (Art. 281/10), mientras que el PNBV, en reconocimiento de la naturaleza intensiva del conocimiento en la agricultura sustentable, se compromete a proporcionar formación para los productores agrícolas que deseen producir y comercializar productos biológicos y servicios ecológicos (p. 41).

En resumen, tanto el PNBV 2013-2017 como la Constitución del Ecuador de 2008 ofrecen apoyo explícito a las políticas públicas para el desarrollo de la agricultura sustentable y proponen una serie de intervenciones de apoyo en esa dirección, como la prestación de (a) incentivos económicos para los pequeños agricultores y (b) formación en la agricultura orgánica.

La siguiente sección presenta varias recomendaciones para las políticas públicas diseñadas con objeto de brindar apoyo y reforzar los objetivos y políticas citados dentro del marco ecuatoriano de políticas públicas.

Recomendaciones para las políticas públicas ecuatorianas

Para cerrar este documento de política pública, señalamos algunas intervenciones de política pública que abordan las prioridades estratégicas del PNBV (pp. 38, 39, 41, 81, 89):

  • El apoyo a (la adopción y uso de métodos de agricultura sustentable por parte de) pequeños granjeros y organizaciones pequeñas y medianas en el sector agrícola.
  • La transformación de la matriz productiva en dirección de la sustentabilidad ambiental.
  • La construcción de la sociedad del conocimiento.

Como hemos visto, los comunes constituyen la condición habilitante más importante en el desarrollo de la agricultura sustentable. Por tanto, para apoyar el desarrollo de los comunes agrícolas y protegerlos del peligro del cercamiento privado, proponemos:

  • El desarrollo de bancos comunitarios de semillas y redes de intercambio de semillas de código abierto.
  • La implementación de un marco legal fundamentado en la licencia pública general ("GPL" por sus siglas en inglés) de la GNU[27] para la acreditación de (a) recursos genéticos de la planta (tales como germoplasma y semilla) y (b) maquinaria agrícola como protección contra el peligro de su cooptación comercial y cercamiento privado[28].
  • La difusión de estudios con financiamiento público y el desarrollo de variedades vegetales bajo la GPL de la GNU[29].

Subrayamos la necesidad de que los productores de alimentos orgánicos desarrollen sus propios mercados y organizaciones locales. Por tanto, para apoyar el desarrollo de nuevos mercados de alimentos orgánicos y de las organizaciones de agricultores, proponemos:

  • La organización de pequeños productores orgánicos en organizaciones colectivistas (productor-consumidor) y cooperativas con sus propios mercados locales e instalaciones de reunión.
  • El desarrollo de un marco legal que ofrezca autonomía organizacional a las cooperativas y organizaciones colectivistas del sector agrario, del mismo modo que el apoyo institucional que requieren para su funcionamiento[30].

Simultáneamente, para democratizar el acceso al crédito y a los recursos de inversión proponemos:

  • La creación de un Fondo Comunitario de Inversión gestionado por la comunidad, para granjeros comprometidos con la agricultura sustentable, tal como el operado por las federaciones cooperativas del norte de Italia (i.e. el llamado 'fondo del 3%') y propuesto por Raidu y Ramanjaneyulu (2008: 183) y Kleiner (2010: 23-5) para el apoyo de agricultores de productos orgánicos y de las organizaciones propiedad de los trabajadores, respectivamente.

Nuestro análisis ha subrayado la importancia de la inversión en el conocimiento. Proponemos específicamente lo siguiente:

  • La expansión de las escuelas técnicas para agricultores en todas las áreas rurales de el Ecuador.
  • La introducción de una formación agrícola en el currículo de la escuela básica.
  • El fortalecimiento de la investigación agrícola (financiada por el sector público), con énfasis en la agroecología[31].

Dada la necesidad central de la participación comunitaria proponemos lo siguiente:

  • Que las infraestructuras de intercambio (como los bancos de semillas) sean gestionadas por organizaciones de base comunitaria.
  • Que la gobernanza y administración cotidiana de los proyectos pilotos a escalar y de iniciativas como aquella de Andhra Pradesh sean transparentes y colectivas, y se fundamenten en la participación de delegados de las comunidades de aldeas, movimientos de productores y activistas agrícolas.

Destacamos la importancia del papel que pueden tener las políticas públicas en el apoyo a la transición hacia modelos de agricultura sustentable. Además de las recomendaciones anteriores, proponemos:

  • Que se desarrollen políticas públicas que ofrezcan incentivos económicos especiales para proyectos de agricultura sustentable. Esto se puede implementar a través de una variedad de vías: por ejemplo, a través de sistemas de microcrédito y beneficios tributarios (con el apoyo estatal).
  • Que las políticas públicas desarrolladas den prioridad a los bienes públicos: el gasto público debería reorientarse hacia los servicios sociales y los bienes públicos (en vez de hacia los bienes privados, como los subsidios a los fertilizantes), tales como bancos comunitarios de semillas, infraestructuras rurales (por ejemplo, carreteras, electricidad, conectividad de Internet), educación e investigación y desarrollo agrícola[32].
  • Que las políticas de compras públicas den prioridad a los alimentos orgánicos, en la línea del programa de alimentación de las escuelas públicas del Brasil, por medio del cual los alimentos se adquieren en las granjas familiares[33].
  • Que las políticas públicas de apoyo se implementen para establecer estaciones agrícolas rurales, espacios para hackers y espacios de trabajo conjunto como una infraestructura territorial para el intercambio de habilidades y de transferencia de tecnología. Como primer paso en esa dirección, proponemos que se establezca una estación agrícola para la fabricación de maquinaria agrícola de código abierto (como aquella diseñada y fabricada por la OSE) en las áreas rurales.

Agradecimientos

Quisiera agradecer a Dr. Daniel Araya, Michel Bauwens, Dr. David Vila Viñas, Dimitris Hoodakis, Richard Nelson, Drs. Juan Fernando Villa Romero, Drs. Stefano Golinelli, Drs. Selçuk Balamir, Drs. Jose Luis Vivero Pol y a los miembros de la lista de correo del proyecto Buen Conocer / FLOK society por sus comentarios sobre versiones anteriores de este documento. Es importante reconocer que cualquier omisión o error será de mi responsabilidad.

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Notas

[1]Este trabajo mantiene una licencia Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Ecuador. Para mirar una copia de esa licencia, visite el sitio https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/ec o envíe una carta a Creative Commons, 171 Second Street, Suite 300, San Francisco, California, 94105, EE.UU.

[2] Traducción a cargo de María Augusta Uquillas; revisión conceptual a cargo de David Vila Viñas, coordinador de contenidos (david.vila@iaen.edu.ec).

[3] A manera de ejemplo, el índice de envenenamiento y muerte por pesticidas en las comunidades agrarias del Ecuador está entre los más altos registrados en el mundo. Para ver un estudio centrado en los cultivadores de papas en la serranía andina en el norte del Ecuador, véase Sherwood et al. (2005).

[4] Considérense, por ejemplo, los anuncios publicitarios de Monsanto en las revistas: 'Cuando un agricultor guarda y replanta semillas patentadas biotecnológicamente por Monsanto, entiende que lo que está haciendo es equivocado. Y que... está cometiendo un acto de piratería. Además, la piratería de semilla le podría costar al granjero cientos de dólares por acre en liquidaciones de reclamo en efectivo y honorarios legales, más varios años de inspección en la granja de y de los registros del negocio' (citado en Lewontin, 1998, la letra itálica es mía).

[5] Vid. Alston et al., 1998a, 1998b; Aoki, 2009, p. 2298; Kloppenburg, 2010, p.372; Russell, 1999; Vanloqueren y Baret, 2009. El sector privado representa un tercio del gasto global en investigación agrícola. Su participación corresponde a una proporción de entre 10 y 15% del total de la investigación y desarrollo agrario en los países en desarrollo pero aumenta al 50% en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD, por sus siglas en inglés) (Alston et al., 1998a, pp.1066-7; Pardey y Beintema, 2001).

[6] Un análisis detallado de la transformación histórica de la agricultura en el siglo XX desafortunadamente rebasa el alcance de este documento sobre políticas públicas. Para una historia breve de la aplicación de los derechos de propiedad intelectual en la agricultura, véase Bent (2003) y Aoki (2009). Para un estudio de la función decisiva de la tecnología y la legislación sobre propiedad intelectual, aprisionamiento de las semilla y el cercamiento de las prácticas agrarias, véase Kloppenburg (1988). Para un estudio crítico de la expansión histórica de regímenes restrictivos de la propiedad intelectual, véase Drahos y Braithwaiter (2002).

[7] Vid. Aoki (2009: 2279-96); Kloppenburg (2010: 370-372). Como resultado de una agresiva actividad de lobby por parte de la industria de la semilla, el derecho de los granjeros a guardar, replantar e intercambiar semillas se eliminó en la reunión de 1991 del Convenio para la Protección de las Obtenciones Vegetales ("UPOV"), mientras que el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFAA), firmado en el 2001 por 101 países, restringió la protección de la propiedad intelectual a los fitomejoradores, excluyendo de esta protección a los granjeros individuales (Aoki 2009, p. 2279-87).

[8] 'Incluso después de que las primeras colonias obtuvieran su independencia, los patrones de flujo de germoplasma corrían desde las primeras colonias a los laboratorios, bancos de genes y campos de ensayo de los países desarrollados. Dentro de los países desarrollados, las variedades de agricultor y germoplasma emergieron, protegidas por las leyes de propiedad intelectual' (Aoki 2009: 2278).

[9] 'Se solicita que los países tercermundistas suministren recursos genéticos vegetales (la materia prima de nuevas tecnologías genéticas) como una herencia común. A cambio, se les ofrece la oportunidad de adquirir los productos de la biotecnología' (Kloppenburg, citado en Aoki 2009: 2281). '[Los países en vías de desarrollo] tendrán que pagar tasas por los recursos genéticos modificados en el norte que regresan a los mercados del sur' (Russell 1999: 250).

[10] Vid. Aoki (2009); Cluis (2013); Kloppenburg (2010); Russell (1999); Wikipedia (2014a). Para una discusión del problema de la biopiratería centrada en el Ecuador, véase el documento de políticas públicas sobre biodiversidad del proyecto Buen Conocer / FLOK Society, elaborado por Golinelli et al. (2014).

[11] Activistas del Centre for Sustainable Agriculture explican: 'Los agricultores...tenían que pedir dinero prestado para poder comprar pesticidas. Obtenían líneas de crédito de los negociantes "todo en uno", quienes les vendían semillas, fertilizantes y pesticidas. Los negociantes vendían dichos artículos a crédito, luego les cobraban tasas de interés de entre 3 y 5% mensual. Los granjeros no estaban en posición de cancelar estos préstamos, de modo que debían aceptar vender su producción al negociante. A su vez, el negociante fijaba un precio menor al valor del mercado del cultivo. Los granjeros no tenían otra opción que la de aceptar el precio, con la esperanza de que el negociante les financie nuevamente su inversión en años siguientes. Estaban atrapados en el círculo vicioso de costo elevado, precio bajo de producción y deudas impagadas... El estigma social del endeudamiento, especialmente cuando el prestamista de dinero presionaba la cancelación, era insoportable para muchos' (Centre for Sustainable Agriculture 2006: 41).

[12] URL:http://www.securengo.org.

[13] URL:http://csa-india.org.

[14] Por ejemplo, al reemplazar los pesticidas químicos por biológicos, como los extractos de semillas de la fruta neem y del ajo de chile.

[15] La disminución en el uso de agroquímicos y su substitución por pesticidas y fertilizantes naturales en tres comunidades de cultivadores de papa en el Carchi, Ecuador, derivó en los mismos resultados (Sherwood et al., 2005: 157).

[16] Las semillas de código abierto se distribuyeron bajo licencias de código abierto como la licencia pública general (GPL, por sus siglas en inglés) de la GNU. La lógica es que 'no habrá restricciones de uso [semillas certificadas bajo una licencia de código abierto] para desarrollar nuevas variedades o experimentar con ellas, a la vez que es fundamental que la variedad derivada se encuentre también disponible sin reclamo o restricción monopólica alguna en relación a su desarrollo posterior' (CSA, 2012).

[17] URL:http://www.sahajaaharam.in.

[18] URL:http://www.csa-india.org/institutions.

[19] URL:http://opensourceecology.org.

[20] Toda la información de diseño relacionada con las tecnologías desarrolladas por la OSE (por ejemplo, esquemas, diseños de fabricación 2D, diagramas de circuito, archivos CAD 3D, archivos CAN legibles por máquina, videos instructivos y manuales de usuario) se encuentra bajo Licencia para la Economía Distributiva de la OSE, que se ajusta a la licencia para hardware Creative Commons CC-BY-SA 3.0.

[21] Esas ocho máquinas incluyen excavadora, rastrilladora giratoria, tractor multifunción, pala retroexcavadora, rotor universal, prensa taladradora, forjadora multifunción (que incorpora la funcionalidad de una perforadora, una esquiladora de placas, una esquiladora de sección, una máquina perforadora y esquiladora y una biseladora de cobre) y una mesa de torque CNC.

[22] Para ver una discusión detallada de ello, véase Kelly, 1994: cap. 10

[23] Vid. Sherwood et al., 2005. Avalando la operación exitosa de las escuelas técnicas para granjeros en las sierras andinas en todo el norte de el Ecuador, el Ministerio de Agricultura incluye escuelas técnicas para granjeros en su Programa de Seguridad Alimenticia nacional. Además, las escuelas técncias para agricultores/as se han establecido en el Perú, Bolivia, Colombia, El Salvador, Honduras y Nicaragua (p. 157).

[24] Un buen ejemplo es el llamado Fondo del 3% manejado por federaciones cooperativas en Italia en donde los miembros de cooperativa contribuyen con el 3% de su beneficio anual al fondo, cantidad que se usa para fines de inversión (véase, por ejemplo, Logue, 2006 o Mancino y Thomas, 2005).

[25] Para citas y citas de página, se ha utilizado la versión en inglés del Plan Nacional para el Buen Vivir 2013-2017.

[26] De acuerdo con el art. 282 de la Constitución de 2008, 'se prohíbe el latifundio y la concentración de la tierra’.

[27] URL:https://www.gnu.org/copyleft/gpl.html.

[28] Esta recomendación constituye la parte central de un número de propuestas recientes, tales como aquellas del CSA (2012), Kloppenburg (2010) y Srinivas (2002). Claramente, la adopción de dicho marco legal es equivalente a la abolición de facto de las patentes sobre recursos fitogenéticos.

[29] Para una discusión de la propuesta de difundir la I+D con financiamiento público bajo la licencia pública general ("GPL" por sus siglas en inglés) de la GNU, véase Boldrin y Levine (2013: 19) al igual que la contribución reciente de Pearson (2012a) en el Journal of Economic Perspectives.

[30] Para una discusión más elaborada de lo que involucra esta tarea y de cómo lograrla, véanse los documentos de políticas públicas del proyecto Buen Conocer / FLOK society elaborados por John Restakis (2014a, 2014b)

[31] Se ha demostrado que la investigación agrícola tiene 'el mayor impacto en la producción agrícola y el segundo mayor en la reducción de la pobreza (tras la educación rural) en China, y el segundo mayor en la reducción de la pobreza en la India rural (tras la inversión en carreteras)' (Fan 2009: 2).

[32] La investigación demuestra que las políticas públicas que dan prioridad a los bienes públicos son más efectivas en mejorar el rendimiento de los sistemas agrícolas que aquellas que subvencionan los bienes privados (Hunt et al., 2006: 24; López y Galinato 2007: 1085).

[33] Para ilustrar la escala del programa de alimentación de la escuela pública en Brasil, éste incluía a 137.000 granjas familiares en el 2009 (De Schutter, 2010: 20, nota al pie 89).