Conocimientos Tradicionales y Ancestrales - Post Cumbre

De FLOK Society (ES)
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Documento 5.2 (v1.0) (junio de 2014)[1] [2] [3]

Editado por: Juan Manuel Crespo [4]


Contenido

Resumen Ejecutivo

En el siguiente documento se presentan propuestas de políticas públicas sobre la preservación, gestión y puesta en práctica de los saberes, conocimientos y prácticas ancestrales, tradicionales y populares en la diversidad de culturas y nacionalidades que habitan el territorio ecuatoriano. Entendemos que estos saberes y conocimientos no pueden ser tratados desde una perspectiva aislada del conocimiento, es por esto que en este documento se planta la necesidad de comprenderlos desde una visión integral y completa que irriga a diversas áreas del conocimiento, y que por ende serán transversales dentro de la Economía Social del Conocimiento.

En este documento se presentan propuestas para una gestión adecuada de estos saberes y conocimientos, bajo la normativa tanto nacional como internacional vigente en diversas áreas de la gestión de estos conocimientos. Las propuestas que se plantean en este documento en forma general son: declarar patrimonio de las comunidades y pueblos los saberes y conocimientos ancestrales, tradicionales y populares (patrimonialidad); consolidar la educación intercultural bilingüe (educación); promover nuevos códigos y protocolos para la investigación en esta área (investigación); potenciar una gestión adecuada de los conocimientos sobre biodiversidad y prácticas agrícolas ancestrales y tradicionales (biodiversidad y prácticas agrícolas); consolidar la relación entre territorio y saberes (territorialidad); y potenciar las formas ancestrales y tradicionales de gobernanza (gobernanza).

De forma general, este documento busca plantear retos importantes que tiene la sociedad ecuatoriana en la actualidad en cuanto a la misión de proteger, reafirmar y poner en práctica estos conocimientos y saberes en la diversidad del conjunto de la población. Entendiendo así, que es fundamental consolidar el diálogo de saberes en todos sus niveles, haciendo uso de los principios constitucionales de interculturalidad y plurinacionalidad, siendo estos mecanismos revolucionarios que nos permiten convivir y articularnos entre diversas culturas, aceptándonos como iguales en horizontalidad, cooperación y en reciprocidad. De esta forma, este documento intenta sintetizar propuestas de caminos a seguir para gestionar los saberes y conocimientos ancestrales, tradicionales y populares para construir una sociedad con una ecología de saberes[5] que contribuirán al Buen Vivir de todas y todos.


Introducción y Antecedentes

El Proyecto de Investigación Buen Conocer/FLOK Society es una iniciativa que tiene como fin la elaboración de documentos que provean de insumos al Estado ecuatoriano para el reto de construir una Economía Social del Conocimiento. Esta propuesta es parte del proceso de transformación de la matriz cognitiva y productiva, a escala local a la par que pretende liberar materiales que potencien la práctica de alternativas al capitalismo cognitivo a escala global.

La investigación en su conjunto gira en torno a cinco ejes de investigación: desarrollar las capacidades humanas, capacidades productivas orientadas a los comunes, institucionalidad para la economía social del conocimiento, infraestructuras técnicas abiertas e infraestructuras para la vida colectiva. Como es obvio, no cabe concebir una economía social del conocimiento en la Región Andina sin considerar la relevancia de los saberes ancestrales en todos los sectores productivos como la base de sus posibilidades de innovación y producción. Por ello y aparte de esta diseminación del tema en los distintos documentos, dentro de la quinta línea de investigación, se ha introducido un análisis específico sobre los Saberes y Conocimientos Ancestrales, Tradicionales y Populares y sus posibilidades de liderar la transición hacia una economía social del conocimiento en el Ecuador.

Como se declaró[6] en la Cumbre del Buen Conocer[7], celebrada en Quito entre el 27 el 30 de mayo de 2014,, los conocimientos y saberes ancestrales, tradicionales y populares no son solo del pasado, son prácticas vivas de los diversos pueblos y nacionalidades de nuestro país. Tener presente estos conocimientos y saberes nos sirve para comprender el pasado, el presente y sobre todo para construir el futuro de las diversas culturas que habitan en el Ecuador. Es por esto que estamos hablando de saberes que han sido y son herramientas fundamentales en la vida de nuestros pueblos, en sus dinámicas y en sus relaciones como sociedades, así como también en sus relaciones con la naturaleza, con la Pachamama[8].

Estos saberes y conocimientos son practicados por los pueblos que los poseen y a su vez son ellos quienes pueden compartirlos con el resto de culturas que habitamos en este país y viceversa, produciéndose así un diálogo de saberes, mecanismo inherente e indispensable para poner en práctica la interculturalidad y a la plurinacionalidad que son conceptos innovadores y fundamentales de la nueva Constitución del Ecuador del año 2008.

Entendemos que estos saberes y conocimientos ancestrales, tradicionales y populares no pueden ser tratados desde una perspectiva aislada del conocimiento. Por esto, debemos comprenderlos y gestionarlos desde una visión integral y completa que irriga a diversas áreas del conocimiento y, por ende, serán transversales en la economía social del conocimiento.

Estos saberes nos permiten tener una visión completa del aprendizaje y evolución de nuestros pueblos y nos marcan claramente los desafíos y los caminos para alcanzar el llamado Buen Conocer, Sumak Yachay[9]. , que a su vez es el medio y el camino hacia un Buen Vivir, o mejor dicho un Sumak Kawsay, comprendiendo este concepto desde los pueblos que lo han imaginado, construido y lo practican.

Pensamos que el principal reto del presente en nuestro país es proteger, reafirmar y poner en práctica estos conocimientos y saberes en la diversidad de la población ecuatoriana pero también entendemos que estas prácticas no pueden estar aisladas de la sociedad contemporánea. Por esto, es fundamental practicarlos a través del diálogo de saberes en todos sus niveles, haciendo uso de los principios constitucionales de interculturalidad y plurinacionalidad, ya que estos mecanismos revolucionarios nos permiten convivir y articularnos entre diversas culturas, aceptándonos como iguales en horizontalidad, cooperación y reciprocidad. De esta forma, podremos construir una sociedad con una ecología de los saberes (Santos, 2010a) que contribuirá al Buen Vivir de todas y todos.

Crítica al capitalismo: De la colonialidad del saber al capitalismo cognitivo

La conquista ibérica del continente americano es el momento fundante de los dos procesos que articuladamente conforman la historia posterior: la modernidad y la organización colonial del mundo. Con el inicio del colonialismo en América comienza no sólo la organización colonial del mundo sino -simultáneamente- la constitución colonial de los saberes, de los lenguajes, de la memoria y del imaginario. Se da inicio al largo proceso que culminara? en los siglos XVIII y XIX en el cual, por primera vez, se organiza la totalidad del espacio y del tiempo -todas las culturas, pueblos y territorios del planeta, presentes y pasados- en una gran narrativa universal. (Lander, 1993:6)

La historia de la colonización americana[10], es también la historia del inicio del sistema-mundo moderno y del capitalismo que conocemos en el presente:

El sistema-mundo moderno nació a lo largo del siglo XVI cuando América se convirtió en una construcción geo-social que fue indispensable para la creación del propio sistema-mundo moderno. Esto lo que quiere decir es que América no se incorporó a un capitalismo mundial- económico ya existente, sino que no podía haber existido una economía-mundo capitalista sin América (Quijano y Wallerstein, 1992: 449)

La colonización de América no fue nada más la ocupación de los territorios y la imposición política y social dentro de las estructuras que ya habitaban el AbyaYala, fue mucho más complejo que eso y alude a la experiencia viva de lo que Aníbal Quijano ha denominado la colonialidad del poder. Colonialidad que “se funda en una clasificación racial/étnica de la población del mundo” (Quijano, 1999). La historia de la colonialidad y el desarrollo capitalista, es la historia del imperialismo, que en esencia es una opresión cultural que se imprime a través de la colonialidad del poder y del saber, siendo estas la imposición de un camino (muchas veces a la fuerza), de un solo conocimiento y de una sola razón donde hay dominación y sumisión:

Ya en su condición de centro del capitalismo mundial, Europa no solamente tenía el control del mercado mundial, sino que pudo imponer su dominio colonial sobre todas las regiones y poblaciones del planeta, incorporándolas al "sistema-mundo" que así se constituía, y a su específico patrón de poder. Para tales regiones y poblaciones, eso implicó un proceso de re-identificación histórica, pues desde Europa les fueron atribuidas nuevas identidades geo-culturales (Quijano, 2010: 126)

Estamos hablando de un tema muy sensible en un país o en países de la región latinoamericana donde el racismo y la exclusión de las diversas culturas ancestrales ha estado marcada por esta colonialidad del poder a través de estas nuevas identidades geo-culturales aplicadas. Esta condición es “la más profunda y perdurable expresión de la dominación colonial, impuesta sobre la población del planeta en el curso de la expansión del colonialismo europeo” (Acosta, 2009:16). Varios autores de las ciencias sociales [11] como Enrique Dussel (1993), Arturo Escobar (1993), Immanuele Wallerstein (1992), Boaventura de Sousa (2010), Edgardo Lander (1993), Walter Mignolo (1993), el propio Quijano (1992, 1993), entre muchos otros, han profundizado en sus estudios en esta temática y todos llegan, de una forma u otra, a la conclusión de que esta dinámica de colonización, la colonización de los saberes y conocimientos, ha sido y es una de las formas más potentes de colonización cultural y, por ende, de colonización imperial, que se inició en gran parte con la colonización de América y que ha supuesto la opresión social, política y cultural de los pueblos ancestrales de este continente.

Esta colonialidad del saber ha sido un mecanismo para invisibilizar los distintos saberes, tanto en los inicios de la colonización como en la actualidad con el capitalismo neoliberal. La colonialidad del poder se fundamenta en la colonialidad del saber, catalogando a los saberes de los sujetos subalternizados como locales, tradicionales, o folklore; mientras que los saberes del grupo dominante se consideran como universal-científico (Jara, 2014). Es así que nos encontramos frente a una dualidad de lo cierto y lo falso, trazando una línea que separa lo visible (dominante) de lo invisible (marginado, explotado y usurpado):

Su visibilidad se erige sobre la invisibilidad de formas de conocimiento que no pueden ser adaptadas a ninguna de esas formas de conocimiento. Me refiero a conocimientos populares, laicos, plebeyos, campesinos o indígenas al otro lado de la línea. Desaparecen como conocimientos relevantes o conmensurables porque se encuentran más allá? de la verdad y de la falsedad. Es inimaginable aplicarles no sólo la distinción científica verdadero/falso, sino también las verdades científicas inaveriguables de la filosofía y la teología que constituyen todos los conocimientos aceptables en este lado de la línea. Al otro lado de la línea no hay un conocimiento real; hay creencias, opiniones, magia, idolatría, comprensiones intuitivas o subjetivas, las cuales, en la mayoría de los casos, podrían convertirse en objetos o materias primas para las investigaciones científicas. (Santos, 2010b: 13-14)

La cientificidad al servicio del sistema capitalista en muchos casos ha sido cómplice y ha servido como herramienta para invisibilizar o aprovecharse de estos saberes y conocimientos, reproduciendo la lógica colonial imperialista y homogeneizadora, o simplemente estudiándolos como objetos estáticos en lugar de sujetos dinámicos.

En el presente vivimos esta colonización de los saberes desde nuevas dinámicas dentro de la globalización o mundialización, en una relación de dominación/sumisión que imprime a la relación intercultural, por un lado, condiciones económicas, sociales, políticas y legales, y por el otro, disposiciones, actitudes y valores asimétricos, desiguales pero complementarios y que, en su complementariedad, se reiteran y refuerzan diariamente a través de las conductas rutinarias y esquemáticas entre sujetos dominados y sujetos sumisos (Gasché, 2008).

Estas nuevas dinámicas del sistema capitalista (sistematizadas en gran parte con nuevas herramientas digitales y tecnológicas [12]) llevadas a cabo por un sistema global y homogeneizador, siguen intentando imponer dinámicas de dominación/sumisión alrededor de todo el planeta. El control, la producción y el cercamiento (enclosure) de los diversos conocimientos son estrategias cotidianas que se utilizan desde las esferas de poder global para mantener el dominio social, político y cultural a nivel mundial.

Nos referimos a una nueva mutación del capitalismo en nuestros tiempos que se ha denominado capitalismo cognitivo (Berardi, 2003; Boutang, 2004; entre otros autores) dentro de un sistema mundo-moderno donde herramientas digitales y tecnológicas se han constituido en medios para hacer que el conocimiento se compre y venda en el mercado como uno de los bienes más preciados, desarrollando así una industria cognitiva muy poderosa en la actualidad, cercando y encapsulado los conocimientos para el uso privado de poderosos grupos.

En el capitalismo contemporáneo el conocimiento se ha convertido en un factor indispensable, al igual que el trabajo y el capital, para desarrollar su dinámica intrínseca. En palabras de Enzo Rullani (2004), “nos referimos al conocimiento como un factor intermediario, ya que almacena el valor del trabajo (y de los demás factores productivos) empleado para producirlo”. Dentro del capitalismo cognitivo, el conocimiento es el que gobierna las máquinas, administrando los procesos y generando la utilidad para el consumidor y el productor. En la dinámica de un capitalismo que se basa en función de la escasez de los recursos, se ha debido crear artificialmente la escasez del conocimiento, que en sí mismo no es un recurso naturalmente escaso, para poder darle mayor valor y poder negociar con él. Es así que al encapsularlo y cercarlo a través de mecanismos como patentes y propiedad intelectual, el conocimiento se volvió una mercancía financiarizable muy preciada en los mercados del capitalismo contemporáneo. El propio Rullani plantea que:

En el circuito productivo del capitalismo industrial, el trabajo genera conocimiento y el conocimiento a su vez, genera valor. De este modo el capital, para valorizarse, no sólo debe «subsumir» —con arreglo a términos marxistas— el «trabajo vivo», sino también el conocimiento que genera y que pone en el circuito. Ahí? residen precisamente las dificultades de esta «subsunción», que impiden reducir de manera simple el conocimiento a capital y que, por consiguiente, dan sentido a la idea de capitalismo cognitivo (Rullani, 2004: 100-101)

Como concepto político, el capitalismo cognitivo ha sometido al conocimiento y a los saberes a una relación salarial, lo que deriva en un capitalismo relacional y de los afectos, poniendo sobre la nueva cadena productiva un indeterminado conjunto de mediaciones sociales que se han ido ampliando a lo largo de al menos los últimos treinta años (Rodríguez y Sánchez, 2004: 14). Los saberes y conocimientos ancestrales, tradicionales y populares han sido también víctimas de esta de esta industria y de esta lógica a lo largo de la colonialidad. En el presente, las amenazas se mantienen especialmente en áreas como el bio-conocimiento o bio-fármacos, entre otras.

En términos generales, podemos decir que el capitalismo, tanto del siglo XV o XVI, donde surge el sistema moderno occidental, como también el capitalismo contemporáneo en mutación, que se ha apropiado de las nuevas producciones de conocimiento (capitalismo cognitivo) ha venido implantando distintas formas de colonialidad del saber. Este es un mecanismo propio de lo que podríamos llamar un imperialismo cognitivo, que intenta gobernar, dominar, cercar y unificar el pensamiento en torno a una sola comprensión del mundo, una única razón universal que les permita sostener el poder a unos para dominar a otros a través de una geo-cultura dominante.


Alternativas al capitalismo: Diálogo y Ecología de Saberes desde la nueva Constitución ecuatoriana como alternativa a la Colonialidad del Saber

En la actualidad, el Ecuador atraviesa un proceso de transición importante al querer implantar un nuevo paradigma de vida que implica una bifurcación dentro del desarrollo moderno capitalista. Nos referimos al Buen Vivir, o más específico aún en lengua ancestral kichwa (quichua), Sumak Kawsay [13] . Dentro de esta transición, es necesario enfocar el conocimiento como una herramienta indispensable para alcanzar este Buen Vivir. Por tanto, estamos hablando de proteger, traducir y construir un Buen Conocer, un Sumak Yachay, para alcanzar este nuevo paradigma de vida con el conjunto de la sociedad ecuatoriana.

Luego de un importante proceso constituyente que vivió el Ecuador entre el año 2007 y 2008, dentro del proceso de la Revolución Ciudadana, una nueva Constitución emergió y, por primera vez, se tomaron conceptos de tradiciones indígenas/ancestrales como base para el ordenamiento y legitimación de la vida política. Esta nueva Constitución asume el Buen Vivir desde la cosmovisión indígena, como “el sentido de un objetivo general hacia el cual se orienta la vida económica, política, social y cultural”, y se empezó a desmontar “el poder colonial” justamente desde estos conceptos de pueblos históricamente marginados y colonizados (Cortez, 2010). De esta forma, podríamos decir que con la nueva Constitución también se empezaron a construir las bases epistémicas para desmontar la colonialidad del saber. Estas bases epistémicas a las que nos referimos, en cuanto al conocimiento, son herramientas que permiten dialogar, transferir e intercambiar conocimientos y saberes entre las diversas culturas. Nos referimos al principio de plurinacionalidad y sobre todo al de interculturalidad que se encuentran en la Constitución. Catherine Walsh se refiere a la interculturalidad como un elemento que:

“señala y significa procesos de construcción de conocimientos “otros”, de una práctica política “otra”, de un poder social “otro”, y de una sociedad “otra”; formas distintas de pensar y actuar con relación a y en contra de la modernidad/colonialidad, un paradigma que es pensado a través de la praxis política. Este uso de “otro” no implica un conocimiento, una práctica, un poder o un paradigma más, sino un pensamiento, una práctica, un poder y un paradigma de y desde la diferencia, desviándose de las normas dominantes y a la vez desafiándolas radicalmente.” (Walsh, 2007)

Este enfoque intercultural busca descolonizar, reconociendo que, además del conflicto social, existe uno de carácter epistémico, pues se han impuesto y se imponen conocimientos, prácticas y formas de pensamiento (Jara, 2014). De esta forma, vemos que la interculturalidad es un medio que habilita el diálogo de saberes, que, a su vez, es una herramienta para transmitir conocimientos fuera de la lógica colonizadora, lo que le convierte en una herramienta emancipadora en diversos niveles y áreas de la vida.

Boaventura de Sousa Santos llama al pensamiento dominante del capitalismo o lo que hemos llamado la colonialidad del saber, un pensamiento abismal [14] . Es por esto que plantea la necesidad de construir un pensamiento pos-abismal, que por el contrario, no es un pensamiento derivado de la misma lógica del capitalista, implicando una ruptura radical con los modos occidentales dominantes de pensar y actuar desde el Sur, tomando a este como un eje contra-hegemónico de los pueblos marginados por el Norte colonizador:

El pensamiento pos abismal puede así ser resumido como un aprendizaje desde el Sur a través de una epistemología del Sur. Esto confronta la mono cultura de la ciencia moderna con la ecología de los saberes. Es una ecología por que está basado en el reconocimiento de la pluralidad de conocimientos heterogéneos (uno de ellos es la ciencia moderna) y en las interconexiones continuas y dinámicas entre ellos sin comprometer su autonomía. La ecología de saberes se fundamenta en la idea de que el conocimiento es interconocimiento (Santos, 2010a: 49)

Este concepto de ecología de los saberes o inter-conocimiento, presentados por Santos, es la propuesta que surge desde los pueblos del Sur, desde los pueblos ancestrales, tradicionales y populares de nuestra región, que no niegan la existencia y validez de los pensamientos externos, en este caso occidentales o científicos, sino que plantean la necesidad de conjugarlos y crear diálogos con otros saberes y conocimientos diversos que confluyen en nuestras sociedades. Surgen como propuestas propositivas que permiten construir nuevas relaciones de transmisión de los saberes y conocimientos, lo que, a su vez, permite construir nuevas dinámicas, jerarquías y prácticas descolonizadas dentro de las sociedades. La actual Constitución del Ecuador es quizás una de las primeras a nivel mundial en darle los instrumentos de base, tanto epistémicos como legales, para llevar estas dinámicas descolonizadoras del pensamiento y del saber a la práctica.

Esto que llamamos ecología de saberes no es más que un “diálogo permanente y constructivo de saberes y conocimientos ancestrales con lo más avanzado del pensamiento universal, en un proceso de continuada descolonización de la sociedad” (Acosta, 2011: 29). Puesto que ningún tipo de conocimiento puede dar explicación a todas las intervenciones posibles en el mundo, todos ellos son incompletos de diferentes maneras. “La ecología de saberes expande el carácter testimonial de los saberes para abrazar también las relaciones entre conocimiento científico y no científico, por lo tanto expandir el rango de la intersubjetividad como inter-conocimiento es el correlato de la intersubjetividad y viceversa” (Santos, 2010b: 53-54)

Debemos comprender y dejar en claro que esta ecología de saberes existe en las prácticas de vida diarias de diversos pueblos de nuestra región y de nuestro país, incluso en los diálogos interculturales más innatos y espontáneos, es decir no es solo una utopía, es una realidad tangible y empírica actual. Sin embargo, no se puede idealizar ni plantearlo como una respuesta mágica ya que está en la naturaleza de la ecología de saberes establecerse a sí misma a través de un cuestionamiento constante y de respuestas incompletas. Esto es lo que lo hace un conocimiento prudente. La ecología de saberes nos capacita para tener una visión mucho más amplia de lo que no sabemos, así como de lo que sabemos y también, para ser conscientes de que lo que no sabemos es nuestra propia ignorancia, no una ignorancia general (Santos, 2010b: 61).

Es así que podemos dejar en claro que la estrategia de consolidar un diálogo de saberes para construir una ecología de saberes, es una alternativa propositiva que emerge con mucha fuerza e impulso desde el Sur, desde nuestros propios pueblos ancestrales y tradicionales. Pueblos que han sido marginados a lo largo de la historia pero que hoy con el apoyo de la gran mayoría de ecuatorianos, en un profundo diálogo de saberes interculturales entre iguales, lograron plasmar conceptos en la nueva Constitución como son la plurinacionalidad o la interculturalidad, que se han convertido en herramientas activas para la construcción de un Buen Conocer y así de un verdadero Buen Vivir, que puede y debería ser emulado por otros pueblos en el mundo entero en la búsqueda por la descolonialización del saber.


Marco normativo ecuatoriano

Desde una perspectiva internacional, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos[15], de 1966, amplió algunos derechos de la Declaración Universal de Derechos Humanos[16] , de 1948, relativos a los derechos de los pueblos y las minorías. En concreto, se reconoció el derecho a la libre determinación (art. 1.1 PIDCP), que en el ámbito de la economía social del conocimiento es especialmente relevante por cuanto establece que “todos los pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales” (art. 1.2). A su vez y aún desde una perspectiva estatocéntrica, el PIDCP establecer la obligación de los Estados de garantizar los derechos culturales, lingüísticos y religiosos de las “minorías” que habiten su territorio.

Aunque muy por debajo en su eficacia que el PIDCP, existen, al menos, tres instituciones cuya actividad normativa resulta relevante para las propuestas señaladas abajo. Por una parte, en el contexto de la Organización de las NNUU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se adoptó en 2001 el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura [17], de 1966, amplió algunos derechos de la Declaración Universal de Derechos Humanos[16] , en el que se reconocía la enorme contribución que “las comunidades locales e indígenas y los agricultores de todas las regiones del mundo” habían aportado a la conservación y desarrollo de estos recursos (art. 9.1), a la par que, entre las obligaciones que los Estados parte asumían respecto a la protección de los derechos del agricultor, se establecían específicamente “la protección de los conocimientos tradicionales de interés para los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura” (art. 9.2.a), “el derecho a participar equitativamente en la distribución de los beneficios que se deriven de [su] utilización” (art. 9.2.b) y de “participar en la adopción de decisiones, a nivel nacional, sobre asuntos relativos a la conservación y la utilización sostenible de [esos]” (art. 9.2.c).

En segundo lugar, es notoria la importancia del Convenio 169 de la OIT, de 1989, sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes [18]. Aunque la generalidad del contenido de este convenio es pertinente para unas recomendaciones como las realizadas aquí, destacaremos las obligaciones de los gobierno de “desarrollar, con la participación de los pueblos interesados, una acción coordinada y sistemática con miras a proteger los derechos de esos pueblos y a garantizar el respeto de su integridad” (art. 2.1); obligación que durante todo el articulado se declina en acciones concretas de protección en el contexto de una metodología de consulta y participación constantes.

Por último, conviene no olvidar la relevancia de la Convención sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales[19]. , aprobado en 2005 en el contexto de la UNESCO, ya que esta norma, fruto de un difícil consenso entre nociones verdaderamente distintas de cultura y de sus implicaciones, ha servido para ampliar la definición del término y las obligaciones del Estado en cuanto a la protección de expresiones culturales en situación de vulnerabilidad [20].

Desde una perspectiva nacional, como se indicó, hay que considerar el decisivo aporte del proceso constituyente desarrollado desde 2007 y culminado en la Constitución de 2008. En primer lugar, se realiza un reconocimiento expreso de los derechos colectivos, lo que supera el carácter polémico que esta configuración jurídica ha tenido siempre para la visión occidental de los derechos subjetivos, articulados sobre la noción de sujeto individual. Entre los derechos colectivos reconocidos en el art. 57, con especial relevancia para el objeto de estas recomendaciones, destacamos los relacionados con el fortalecimiento de su identidad y características (art. 57.1.1º y 9º), la necesidad de consulta previa respecto a procesos productivos relacionados con recursos no renovables (art. 57.1.7º), que en cierto sentido puede extenderse a ciertos componentes materiales de los saberes ancestrales y tradicionales, y sobre todo los relacionados con el mantenimiento, recuperación, protección y desarrollo de sus conocimiento colectivos (art. 57.1.12º), su patrimonio cultural e histórico (art. 57.1.13º) y un sistema de educación intercultural bilingüe (art. 57.1.14º). Todos ellos nutren de contenido la obligación de garantía por parte del Estado, regulada en el último punto del mismo artículo 57 y con sentido similar en el artículo 380.1 del mismo texto constitucional. A partir de ahí, la Constitución declara expresamente estos derechos para el pueblo afroecuatoriano (art. 58), los pueblos montubios (art. 59), reforzando su autonomía organizativa para la preservación de su cultura (art. 60).

Como bien es sabido, el Plan Nacional del Buen Vivir es la norma programática llamada a definir los lineamientos fundamentales de la política pública y, con ello, la efectividad del pacto constitucional. En el PNBV 2013-2017[21], existen distintos objetivos en alusión a la promoción de los saberes ancestrales, que deben considerarse para analizar el rol que éstos pueden desempeñar en una economía social del conocimiento.

Dentro del Objetivo 3, mejorar la calidad de vida de la población, la interculturalidad tiene una posición clave en la efectividad del Sistema Nacional de Salud (obj. 3.4), donde se incide en la inclusión y adaptación progresiva de las cosmovisiones y conocimiento ancestrales, la capacitación, la investigación y el carácter mixto progresivo de los cuerpos de servidores públicos. A ello conviene unir lo dispuesto en el Objetivo 9 (garantizar el trabajo digno en todas sus formas), acerca de la inclusión en los programas de capacitación profesional de “instrumentos que permitan la recuperación, fortalecimiento y transferencia de conocimientos, tecnologías, buenas prácticas y saberes ancestrales, en la producción de bienes y servicios” (obj. 9.5.i).

En el contexto del Objetivo 4, fortalecer las capacidades y potencialidades de la ciudadanía, se formulan muchos sub-objetivos que instan la adopción de las recomendaciones de política pública que formulamos abajo. El principal, es el objetivo de “impulsar el diálogo intercultural como eje articulador del modelo pedagógico y del uso del espacio educativo” (obj. 4.8), que se concreta además en una pluralidad de sub-objetivos destinados al fomento de estos saberes (4.8.a), de su investigación (4.8.f) y el uso de lenguas ancestrales (4.8.g), su adaptación a los contenidos curriculares (4.8.b) o la difusión e impulso de diferentes metodologías y epistemologías interculturales de conocimiento e investigación (4.8.h). Asimismo y dentro de la promoción de la interacción entre educación, sector productivo e investigación científica para el cambio de la matriz productiva, se insiste en la promoción del “diálogo y la revaloración de saberes, para el desarrollo de investigación, ciencia y tecnología y el fortalecimiento de la economía social y solidaria” (obj. 4.6.b). Por último, al situar como objetivo la promoción de los conocimientos generados en el país, se incide en “generar un sistema especializado de protección y preservación de los saberes diversos, que garantice los derechos colectivos e individuales de propiedad intelectual de los pueblos, comunidades y nacionalidades” (obj. 4.7.e).

Dentro del objetivo 5, Construir espacios de encuentro común y fortalecer la identidad nacional, las identidades diversas, la plurinacionalidad y la interculturalidad, vuelven a enunciarse muchos de estas propuestas de promoción, en este caso, resaltando la dimensión cultural y subjetiva de estos saberes. Los objetivos se concretan en acciones de fomento de las “lenguas ancestrales” (obj. 5.1.r; 5.2.i; 5.5.m), de las memorias colectivas e individuales en un contexto de diálogo de saberes entre la comunidad y la academia (obj. 5.2.a) y de promoción de la interculturalidad precisamente en el ámbito de las políticas culturales (obj. 5.7).

En todo caso, la posición de los saberes ancestrales en el marco jurídico ecuatoriano debe considerar la transversalidad del objetivo 7, Garantizar los derechos de la naturaleza y promover la sostenibilidad ambiental territorial y global, dada la interdependencia existente entre la naturaleza y el territorio con la producción y sostenimiento de los saberes ancestrales. Específicamente se señala, dentro de la globalidad del objetivo 7, el de “reconocer, respetar y promover los conocimientos y saberes ancestrales, las innovaciones y las prácticas tradicionales sustentables de las comunidades, pueblos y nacionalidades, para fortalecer la conservación y el uso sustentable de la biodiversidad, con su participación plena y efectiva” (obj, 7.2.g).

Recomendaciones

Buena parte de estas recomendaciones se dirigen a su inserción en el Código Orgánico de la Economía Social del Conocimiento y el cuerpo normativo y de planificación que lo acompaña. El COESC+i pretende convertirse en la regulación de referencia para la economía social del conocimiento, estableciendo los contornos regulativos del desarrollo y aprovechamiento económico del conocimiento, a la par que establece las condiciones de promoción de la investigación y los medios de innovación que alimentan esa economía del conocimiento, con especial incidencia en la participación de las comunidades para la elaboración de políticas basada en evidencias[22].

Propuestas de Políticas Públicas [23]

A continuación, presentamos las propuestas organizadas en seis áreas que consideramos tomar en cuenta por su particular importancia: Patrimonialidad, Educación e Investigación, Gestión del Conocimiento, Biodiversidad y Prácticas Agrícolas, Territorialidad y Gobernanza:

Patrimonialidad

  • Declarar a los Saberes, Conocimientos, Tecnologías y Prácticas Ancestrales como Patrimonio Cultural material e inmaterial de las comunidades y pueblos creadores y transmisores de estos valores de generación en generación. Estos conocimientos y saberes incluyen la riqueza histórica, artística, lingüística, arqueológica, la agricultura familiar, el bio-conocimiento, las fiestas, la artesanía, la memoria colectiva y el conjunto de valores y manifestaciones que configuran la identidad plurinacional, pluricultural y multiétnica del Ecuador.

Educación e Investigación

  • Proteger y potenciar los sistemas de conocimiento y de las lenguas originarias, por medio de propuestas de Educación Intercultural Bilingüe y el diseño y aplicación de los instrumentos curriculares respectivos.
  • Las Universidades (especialmente la Universidad Nacional de Educación (UNAE) ) deberá interculturalizar todas las carreras pedagógicas para formación de futuros docentes.
  • El Sistema Nacional de Educación Superior (universidades de pregrado y posgrado tanto públicas como privadas) deberá reconocer, proteger, promover y desarrollar los conocimientos ancestrales, tradicionales y populares.
  • Desarrollar plataformas virtuales en lenguas originarias, especialmente orientadas a la misma población de las lenguas y culturas.
  • Establecer tratos preferentes para el acceso de los hombres y mujeres de sabiduría y sus nuevos practicantes a las tecnologías informáticas, centros de investigaciones especializadas, informaciones de vanguardia respecto a campos específicos del saber y del conocimiento científico, así como a la participación en encuentros internacionales especializados.
  • Generar un Estatuto equivalente a los sistemas modernos de los Saberes Ancestrales, Conocimientos y Tecnologías. Para ellos es indispensable el reconocimiento de Sabios, Guías Espirituales, Yachaks, Taytas y Mamas en igualdad de condiciones con los científicos occidentales.
  • Elaborar un Código de Investigación y un Protocolo para que los investigadores de los Saberes, Conocimientos, Tecnologías y Prácticas Ancestrales, Tradicionales y Populares desarrollen sus actividades en el marco de la regulación y la promoción de la Propiedad Intelectual Comunitaria.
  • Promover y asegurar la realización de consultas previas, libres y bien informadas a fin de construir los respectivos consentimientos respecto de los procesos de investigación, sistematización, difusión y aplicación de los saberes ancestrales. Estos procesos incluirán información y pronunciamiento de las comunidades en relación a los beneficios que se generarían de estas investigaciones y aplicaciones.
  • Incentivar la generación e inclusión de investigadores propios de las comunidades, pueblos y nacionalidades, la generación de nuevos practicantes de los saberes ancestrales y el desarrollo de “centros-campos” comunitarios de “producción de saberes” de los pueblos y nacionalidades indígenas, montubias y afro ecuatorianas, bajo dinámicas originarias, anclados a los territorios comunitarios.
  • Socializar, devolver o restituir los productos de las investigaciones (textos, fotos, videos, películas) de manera obligatoria con las comunidades que han participado en ellas.
  • Incentivar y apoyar las iniciativas comunitarias orientadas al intercambio de los saberes, semillas y tecnologías ancestrales, y las prácticas culturales a nivel nacional e internacional, facilitando procesos de articulación e integración entre pueblos a nivel regional.

Biodiversidad y Prácticas Agrícolas

  • El Estado debe promover y asegurar la creación y mantenimiento de Bancos de Semillas autóctonas o nativas gestionados por los agricultores familiares y sus organizaciones.
  • Promover formas colectivas de protección legal y administración de la propiedad intelectual sobre bio-conocimiento de los pueblos y nacionalidades indígenas, montubias y afro ecuatorianas.
  • Estimular y fortalecer las diferentes formas de agricultura familiar campesina comunitaria, como forma de aseguramiento comunitario de las semillas ancestrales, técnicas y métodos ecológicamente sustentables, mediante el diseño, aprobación e implementación de políticas públicas diferenciadas de acceso a la tierra, comercialización, crédito, capacitación y fortalecimiento organizativo.

Territorialidad

  • Valorar y potenciar la estrecha relación entre los Saberes, Conocimientos, Tecnologías y Prácticas Ancestrales y Tradicionales a los territorios y la cosmovisión de sus portadores. Esta debe constar en todos los Planes de Vida territoriales así como también en los Planes de Buen Vivir a nivel nacional y regional.
  • Garantizar la preservación y protección de los territorios ancestrales de los pueblos y nacionalidades indígenas, montubias y afro ecuatorianas como condición para la existencia de los saberes ancestrales y sus portadores. Los territorios son base material indispensable para su reproducción.

Gobernanza

  • Propiciar la participación de las autoridades de las comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas, montubias y afro ecuatorianas en la elaboración y realización de sus planes de vida con criterios de pertenencia histórica, cultural, y orientados al Sumak Kawsay, que asegure la reproducción de las diversidades bióticas y culturales.
  • Fortalecer las formas organizativas comunitarias de los pueblos y nacionalidades indígenas, montubias y afro ecuatorianas, en el marco del libre ejercicio de los derechos colectivos consagrados en la Constitución ecuatoriana, bajo formas propias de autogobierno comunitario que garanticen la protección, preservación y promoción de los saberes y conocimientos ancestrales.

Bibliografía

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  • Walsh, C. (2007). Interculturalidad, colonialidad y educación. Revista Educación y Pedagogía, vol. XIX, núm. 48, Mayo – Agosto.

Notas

  1. Documento elaborado colectivamente a partir del documento borrador de la investigación Buen Conocer/FLOK Society elaborado por Ampam Karkras, Ana Lúcia Tasiguano, Germán Cachiguango, Alejandro Lema y Carlos Yamberla (Tasiguano, Yemberla et al, 2014). Documento que fue debatido en la mesa #14 de la Cumbre del Buen Conocer/FLOK Society del 27 al 30 de mayo de 2014 en Quito, Ecuador.
  2. Desde el equipo editor de FLOK agradecemos la participación y los aportes tanto a las discusiones en las mesas de trabajo como también a este documento por parte de los co-autores: Fernando Rosero, Emérita Villareal, John Antón, Carlos Jara, Franklin Columba Cuji, Ruth Moya, Fernando Nogales, Luis Herrera, Zavier Escobar, Sofía Zaragocín, Freddy Álvarez, Carlos Yamberla, Ana Lucía Tasiguano, Germán Cachiguango, Juan Álvarez, Franklin Sharupi, Fabián Navarrete, Janice Figuereido y Rafael Rodríguez. Un profundo agradecimiento y reconocimiento a todas y todos ellos por sus aportaciones en un diálogo de saberes muy fructífero que ha permitido elaborar el presente trabajo.
  3. Copyright © Copyleft 2014 Fernando Rosero, Emérita Villareal, John Antón, Carlos Jara, Franklin Columba Cuji, Ruth Moya, Fernando Nogales, Luis Herrera, Zavier Escobar, Sofía Zaragocín, Freddy Álvarez, Carlos Yamberla, Ana Lucía Tasiguano, Germán Cachiguango, Juan Álvarez, Franklin Sharupi, Fabián Navarrete, Janice Figuereido, Rafael Rodríguez y Juan Manuel Crespo  : GFDL and Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 GFDL: Permission is granted to copy, distribute and/or modify this document under the terms of the GNU Free Documentation License, Version 1.3 or any later version published by the Free Software Foundation; with no Invariant Sections, no Front-Cover Texts, and no Back-Cover Texts. A copy of the license can be found at http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html CC-by-sa: You are free to copy, distribute and transmit the work, to adapt the work and to make commercial use of the work under the following conditions: a) You must attribute the work in the manner specified by the author or licensor (but not in any way that suggests that they endorse you or your use of the work). b) If you alter, transform, or build upon this work, you may distribute the resulting work only under the same or similar license to this one. Full license conditions can be found at http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/legalcode
  4. La edición del presente documento intenta recoger los insumos que han salido de estos debates y de algunos acuerdos finales luego de diversas sesiones colectivas de trabajo en torno a esta temática. El trabajo de edición ha consistido en compilar insumos generados a partir del borrador inicial que fue debatido en la Cumbre del Buen Conocer e incluir también las propuestas surgidas durante la Cumbre. Por último se ha elaborado una introducción conceptual a los temas debatidos y propuestos.
  5. Concepto acuñado por Boaventura de Sousa Santos (2010)
  6. Posicionar a los Saberes y Conocimientos Ancestrales, Tradicionales, Populares y diálogos interculturales como fundamentos para un mundo del SUMAK KAWSAY como vida en plenitud. Fortalecer el libre ejercicio de los derechos colectivos, procesos organizativos y el derecho al territorio y la territorialidad como prioridad para la protección, preservación, promoción y garantía de los saberes, conocimientos, tecnologías de comunidades, pueblos y nacionalidades en el marco de los derechos colectivos establecidos en la Constitución de la República del Ecuador del año 2008 (con énfasis en el art. 57 y 58). Estos saberes, conocimientos y teconologías ancestrales, tradicionales y populares serán ejes integrales de la gestión pública y tendrán un enfoque intercultural a sus prácticas para el ejercicio del Estado Plurinacional. Los saberes, conocimientos y tecnologías ancestrales, serán declarados y gestionados como Patrimonio Cultural Material e Inmaterial de Comunidades, Pueblos y Nacionalidades. Todos los procesos relacionados con la gestión, preservación y promoción de estos saberes y conocimientos, deberán contar con amplios procesos participativos y consultas previas a los pueblos que son poseedores de los mismos. (Declaración de la Mesa 14 en la Cumbre del Buen Conocer)
  7. En la Cumbre, participaron más de doscientas personas que debatieron en catorce mesas de trabajo en las distintas líneas de investigaciones del Proyecto Buen Conocer/FLOK Society. En la Mesa #14, se debatieron los Saberes y Conocimientos Ancestrales y Tradicionales, Diálogo de Saberes y participaron diversos actores de la sociedad civil: representantes de pueblos indígenas tanto de la Amazonía como de los Andes, representante del pueblo afro ecuatoriano, representante del pueblo montubio, representantes de organizaciones no gubernamentales, representantes de instituciones del estado, académicos universitarios, entre otros
  8. En la Cumbre, participaron más de doscientas personas que debatieron en catorce mesas de trabajo en las distintas líneas de investigaciones del Proyecto Buen Conocer/FLOK Society. En la Mesa #14, se debatieron los Saberes y Conocimientos Ancestrales y Tradicionales, Diálogo de Saberes y participaron diversos actores de la sociedad civil: representantes de pueblos indígenas tanto de la Amazonía como de los Andes, representante del pueblo afro ecuatoriano, representante del pueblo montubio, representantes de organizaciones no gubernamentales, representantes de instituciones del estado, académicos universitarios, entre otros
  9. Este concepto, también en lengua ancestral kichwa (quichua), se ha traducido al español como “Buen Conocer”, aunque desde la cosmovisión indígena implica más que esto, tiene que ver con la sabiduría ancestral y los conocimientos de los abuelos para un Buen Vivir, mejor dicho para un Sumak Kawsay
  10. Continente conocido como Abya Ayala antes de la colonización
  11. Las ciencias sociales se han considerado como ciencias occidentales, aunque en las últimas décadas se han organizado notables críticas desde posturas alternativas, como la crítica post estructuralista, post moderna o post desarrollista, entre otras ramificaciones de las ciencias sociales que justamente han criticado desde el propio occidente a estas ciencias tradicionales.
  12. Es importante ser conscientes de que muchas de las nuevas tecnologías, a las cuales nos referimos, han sido impulsadas por los estados más poderosos del planeta y por grandes transnacionales corporativas que invierten, investigan e innovan en estos campos con el fin de expandir sus imperios y el control político, económico y militar a nivel global. Sin embargo, gracias a estas nuevas tecnologías de comunicación (TIC), también han emergido importantes movimientos de resistencia auto-gestionados y auto-organizados, que utilizando estas herramientas, se enfrentan hoy en día al propio sistema capitalista. De ahí podemos recalcar el poder de las nuevas redes que se han constituido en herramientas indispensables para los nuevos movimientos sociales a nivel global (15M, Primavera Árabe, Occupy Wall Street, entre muchos otros) (Castells, 2006). Por esta razón es importante recalcar que estas tecnologías impulsadas en un primer momento por los círculos del poder hegemónico, hoy en día sirven también como herramientas, que es lo que son, para la resistencia y para la organización de la resistencia y el trabajo colectivo. Sobre todo esta siendo muy útil para reforzar mecanismos de inteligencia colectiva. Un buen ejemplo de esto es el propio proyecto del cual este documento es parte, la investigación colaborativa Buen Conocer/FLOK Society, que utiliza muchas herramientas de este tipo y se han involucrado en el proceso muchos colectivos alrededor de las redes digítales globales.
  13. Sumak Kawsay es el paradigma andino de la vida, al igual que en occidente establece al progreso y al desarrollo como la realización última de la vida, en la visión andina Sumak kawsay es la plenitud de la vida, entendiendo la plenitud como el proceso continuo de incompletitud y acompañamiento de la totalidad comunitaria (Tasiguano, Yamberla, et al, 2014).
  14. No sostengo que el pensamiento occidental moderno sea la única forma histórica de pensamiento abismal. Por el contrario, es altamente probable que existan, o hayan existido, formas de pensamiento abismal fuera de Occidente. Este texto no busca una caracterización de lo último. Simplemente mantiene que, sea abismal o no, las formas de pensamiento no occidental han sido tratadas de un modo abismal por el pensamiento moderno occidental. Lo que implica que no enlazo aquí ni con el pensamiento occidental pre moderno, ni con las versiones marginadas o subordinadas del pensamiento occidental moderno que se han opuesto a la versión hegemónica, esta es la única de la que me ocupo. (Santos, 2010a: 29)
  15. http://www2.ohchr.org/spanish/law/ccpr.htm
  16. 16,0 16,1 http://www.un.org/es/documents/udhr/
  17. ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/011/i0510s/i0510s.pdf
  18. http://www.ilo.org/public/spanish/region/ampro/lima/publ/conv-169/convenio.shtml
  19. http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001429/142919s.pdf
  20. Puede ampliarse el efecto de este convenio desde una perspectiva de la contribución de las expresiones, servicios y bienes culturales a la economía social de conocimiento en la propuesta de política pública sobre cultura de este mismo proyecto Buen Conocer / FLOK Society (Botero et al., 2014).
  21. http://documentos.senplades.gob.ec/Plan%20Nacional%20Buen%20Vivir%202013-2017.pdf
  22. Puede consultarse el wiki abierto para las aportaciones en el proyecto de COESC+1 en http://coesc.educacionsuperior.gob.ec/index.php/C%C3%B3digo_Org%C3%A1nico_de_Econom%C3%ADa_Social_del_Conocimiento_e_Innovaci%C3%B3n
  23. Las siguientes propuestas de políticas públicas son el resultado de un intenso trabajo colaborativo que surgió a partir de los debates en la mesa #14 de Saberes y Conocimientos Ancestrales, Diálogo de Saberes en la Cumbre del Buen Conocer en Quito durante el mes de mayo de 2014. También se han incluido aportes post-Cumbre gracias a diálogos y debates que se han mantenido en forma colaborativa con los participantes de la mesa, en torno a las propuestas salidas de la Cumbre.