Política Pública para Software Libre

De FLOK Society (ES)
Saltar a: navegación, buscar


por Jenny Torres [1]

IAEN, Instituto de Altos Estudios Nacionales

Quito, Ecuador

[1]


Contenido

Introducción y enfoque: Aspectos generales

La idea del software libre, planteada en el proyecto de la GNU iniciado por Richard M. Stallman, se identifica como el software que respeta la libertad y la comunidad de los usuarios (Manila 2005). Sugiere que los usuarios tienen cuatro libertades: garantizar la libertad de usar el programa con cualquier fin. garantizar la libertad de estudiar cómo funciona el programa y adaptarlo a las propias necesidades. garantizar la libertad de redistribuir copias del programa. permitir el mejoramiento del programa y la distribución de dichas mejoras entre el público, en beneficio de toda la comunidad.

El software libre ha logrado un amplio intercambio de infraestructuras técnicas y mantiene un espacio cada vez más relevante en relación a todos los sistemas de información (DISIC 2012). Muchos productos de software son, de hecho, "mercancías " con un valor innovador limitado. Como consecuencia, los clientes están menos dispuestos a pagar un precio alto por estas mercancías o a ligarse a un solo proveedor.

El Software Libre fue originalmente alimentado por una filosofía de apertura y por los "militantes pioneros," que hicieron que los usuarios institucionales, sea del sector público o del privado, tengan sospechas sobre este enfoque. Actualmente, la opción del software libre, por ejemplo en la administración pública, no es un compromiso ideológico, sino el resultado de una decisión cuidadosa. De hecho, el software libre mejora la independencia creativa y la competencia. Su adquisición es simple, incluso en el complejo contexto de las compras públicas y facilita la transformación hacia una fuerza de trabajo digital.

Este movimiento ha captado mucho interés en el sector público, especialmente en países de América Latina como Brasil, Argentina, Chile y Venezuela. En muchos países en vías de desarrollo como Tailandia, Vietnam, India, Indonesia y Tanzania ha sido adoptado como parte de la política pública en el contexto de los programas de implementación de las TIC (tecnologías de la información y comunicación). Los servicios públicos y gubernamentales han sido los primeros grandes sistemas en usar oficialmente el software libre. No obstante, puesto que el software con derechospropietarios (o software propietario) mantiene aún una influencia considerable, algunos países han estimado necesario tener una política nacional abierta para la promoción del uso del software libre. Software Libre vs. Software de Código Abierto

El movimiento de código abierto (OSM, por sus siglas en inglés) fue desarrollado a finales de la década de los noventa mediante la aplicación de un modelo de negocios y una práctica de licenciamiento únicos. Hasta hoy, dicho movimiento depende del trabajo de la comunidad de software libre, concentrándose en la apertura del código de software como método de diseño y desarrollo, a la par que el costo total de propiedad es más bajo para el usuario. Detrás del OSM existen dos ideas principales: libertad y apertura. La primera idea se refiere a la libertad del usuario para utilizar, distribuir y modificar el software sin pago alguno ni licencia adicional. La segunda idea se refiere a la apertura o transparencia de cualquier software y significa que el usuario es libre de ver cómo funciona el software, lo que hace y si hace solo lo que se supone que hace.

Al comparar el software libre con los movimientos de código abierto, podríamos decir que:

El movimiento de software libre es más bien un movimiento social y político, mientras que el movimiento de código abierto se centra de manera pragmática en el mejoramiento del software y en el empoderamiento del usuario. El movimiento de software libre está interesado en crear un determinado tipo de comunidad. El movimiento de código abierto, en crear software de un modo particular.

Para expresarlo de manera muy sencilla, el software libre es una estrategia prometedora para desarrollar sociedades de información por sus beneficios inherentes, sobre todo en contraposición con el software propietario. Debido al modelo de licenciamiento y producción, el software libre es más eficaz en relación a su coste, más seguro, de mayor calidad y apertura a las modificaciones del usuario.

Problemas y retos

Entre los principales retos de dirigir una adopción de políticas públicas relativas a la implementación del software libre está el ahorro de costos. El valor del software libre es su capacidad de impulsar la exportación de software nacional y de ampliar el acceso de las familias de ingresos bajos y medios a las tecnologías de la información. No obstante, en el contexto actual, la adopción del software libre ha debido combatir distintas limitaciones relativas a los derechos digitales. Esas restricciones se conocen como “gestión digital de derechos” (DRM, por sus siglas en inglés) e imponen restricciones propietarias para controlar lo que los usuarios pueden hacer con medios digitales, así como concentrar el control sobre la producción y la distribución. Por ejemplo, la DRM restringe que se copie un programa, que se comparta una canción, que se lea un libro electrónico en otro dispositivo o que se disfrute un juego sin conexión de Internet. Las patentes también son restricciones adicionales que cubren las técnicas e ideas de software. Aunque un programa grande de software combina miles de ideas, si el 10% de todas ellas se patentan, es probable que el uso del programa en su conjunto se encuentre prohibido por cientos de patentes distintas al mismo tiempo (Adamson, 2010), lo que implica posibles demandas por parte de su desarrollador. Este riesgo legal afecta tanto al software libre y como al software propietario, donde los titulares de la patente pueden amenazar a los usuarios. Finalmente, otro problema surge de los dispositivos de hardware en los que el fabricante vende el producto, se niega a explicar cómo arrancarlo y, en vez de ello, ofrece un programa propietario, lo que significa no respetar la libertad e impedir que el usuario tenga el control sobre el producto.

Proyectos e iniciativas

Entre las iniciativas mundiales más importantes de software libre se encuentra la Fundación de Software Libre4. Esta organización sin finalidad de lucro fue fundada por Richard Stallman en 1985 a fin de apoyar el movimiento de software libre. Hasta mediados de los noventa, los fondos de la FSF se usaron principalmente para emplear a los desarrolladores de software en la escritura de software libre para el Proyecto GNU. No obstante, desde mediados de los noventa, empleados y voluntarios han trabajado especialmente en asuntos legales y estructurales para el movimiento de software libre y su comunidad. Para desarrollar este esfuerzo, se han creado muchas otras iniciativas con el mismo propósito en diferentes países, incluyendo Japón5, Rumania6, etc. Actualmente existen algunos grupos de interés, enfocados en programas específicos de software libre, lo que deriva en la producción de un modelo de desarrollo con base en la comunidad. La más famosa de estas comunidades incluye el GNU/Linux, el Apache, el Mozilla (Firefox, Thunderbird) y la Document Foundation (LibreOffice).

En el Ecuador algunas de las iniciativas enfocadas en el software libre son: * Ecualug7: Foro de apoyo y discusión para los usuarios del sistema operativo GNU/Linuz * COPLEC8: Comunidad de desarrolladores de software libre * SasLibre9: servicios académicos de software libre * Ubuntu-EC10: * Blender Ecuador11:

Licencias

La licencia pública general ("GPL" por sus siglas en inglés) de la GNU, que otorga a los usuarios la libertad de usar, modificar y redistribuir el software (siempre que las versiones modificadas y redistribuidas estén también bajo licencias GPL), es la más empleada y la de mayor innovación legal y social. Dadas la regulación actual sobre derechos de autor y su interpretación, ha hecho posible el desarrollo del software libre.

La mayor parte del software libre se encuentra bajo un pequeño grupo de licencias. Las más utilizadas son: * Licencia de GNU Lesser GPL. * Licencia BSD. * Licencia pública de Mozilla. * Licencia de MIT. * Licencia Apache. * Licencia pública Eclipse.

La FSF había definido licencias que cumplieran con sus propias definiciones de software libre. No obstante, la lista de la FSF no es exhaustiva. Al contrario, es posible que una licencia sea libre y no esté en la lista. Al mismo tiempo, el software certificado bajo licencias que no se ajustan a la definición de software libre no puede considerarse acertadamente como software libre. En este sentido, el proyecto Debian se percibe en general como una guía útil sobre la posibilidad de que las licencias específicas cumplan o no los lineamientos de software libre. Además, las licencias mencionadas también se clasifican de acuerdo a las diferentes categorías de software libre: Dominio público, el trabajo no tiene derechos de autor o el autor ha liberado el software al dominio público (en países donde esto es posible). Puesto que el software de dominio público carece de protección para derechos de autor, puede ser libremente incorporado en cualquier trabajo, sea propietario o libre. Licencias permisivas, también llamadas de estilo BSD, pues se aplican a la mayor parte del software distribuido con los sistemas operativos BSD. Estas licencias también son conocidas como “de copia libre” puesto que no tienen restricciones sobre su distribución12. El autor se reserva una garantía de rechazo, requiere la atribución apropiada de los trabajos modificados y permite la redistribución y cualquier modificación, inclusive de código cerrado. Licencias copyleft, con la GNU GPL, la licencia más ampliamente utilizada, el autor se reserva el copyright y permite la redistribución con la condición de que toda esa redistribución se acredite bajo la misma licencia. Las adiciones y enmiendas realizadas por otros también deben contar con licencia bajo la misma licencia copyleft, siempre que sea distribuida con parte del producto original licenciado.

Marco político ecuatoriano

"Todos necesitamos adoptar software libre en los niveles público y privado. De esa manera garantizaremos la soberanía de nuestros estados, dependeremos de nuestra propia fuerza, no de fuerzas externas a la región, seremos productores de tecnología, no solamente consumidores; poseeremos el código fuente y podremos desarrollar muchos productos que, incluso al duplicar nuestros esfuerzos, pueden ser muy útiles para las compañías públicas y privadas de la región “Rafael Correa- Presidente del Ecuador.

La idea de implementar el uso de software libre en el Ecuador surgió en diciembre de 2006 tras una reunión mantenida por el presidente Correa y Richard Stallman, quien visitaba el país (La Línea de Fuego, 2013). Tras su primera aproximación en 2007, en respuesta al Festival de América Latina de Instalación de Software Libre (FLISOL), el mayor evento de difusión del software libre en América Latina, el presidente Correa grabó un video para motivar y promover el uso del software libre. Tras estos dos primeras aproximaciones, el mismo año, Ecuador creó la ASLE, Asociación de Software Libre del Ecuador.

En el 2008, el presidente Correa emitió el Decreto Presidencial 1014, que adoptó el software libre como política de estado: "Para establecer el uso de software libre, como política pública para las entidades de la Administración Pública Central, en sus sistemas y equipos" (Correa 2008). Con este decreto, el Ecuador se convirtió en el tercer país de América Latina, luego de Brasil y Venezuela, en desplegar el software libre a través de su política nacional.

De acuerdo a la Secretaría de Tecnologías de la Información, los principales resultados relacionados a la adopción de software libre, como política pública del Ecuador, fueron los siguientes (La Línea de Fuego 2013):

  1. Tras la suspensión de la adquisición de software propietario, durante el primer año de adopción de este decreto, el país había ahorrado $15 millones.
  2. El 90% de los jefes de sistemas en las instituciones de gobierno recibieron formación.
  3. Una nueva Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), establecida en el 2010, declara en el artículo 32.2o: "Las instituciones de educación superior obligatoriamente incorporarán el uso de programas informáticos con software libre". Tres años después de dicha previsión, la Universidad Estatal de Bolívar se convirtió en la primera y única universidad que migró hacia el software libre.
  4. Hasta diciembre de 2010, el Ecuador tenía 300 mil usuarios de GNU / Linux en las instituciones públicas, el 90% de los portales institucionales y el 70% de los sistemas de correo electrónico utilizan software libre.
  5. En el 2012, ya estaban implementados dos sistemas fundamentados en software libre en la administración pública, el portal de compras públicas y el portal de mensajería oficial Quipux.
  6. Se ha propuesto otro proyecto para distribuir tablets equipadas con software libre en las escuelas públicas.

La institución responsable de verificar el cumplimiento de este Decreto es la Secretaría Nacional de la Administración Pública (SNAP). En el decreto existen tres situaciones excepcionales que permiten al poder Ejecutivo adquirir soluciones de software propietario: a) no existe una solución de software libre que satisfaga las necesidades; b) existe un riesgo de seguridad nacional; y c) el proyecto informático se encuentra en un punto de no retorno, de modo que la migración no es ni razonable ni deseable. No obstante, no existe un procedimiento para verificar la existencia de estos casos de excepción mencionados, que deben concurrir antes de la adquisición de software propietario.

A pesar de todos los esfuerzos introducidos tras la “instalación” del Decreto 1014 en el 2008, aún existen instituciones públicas que utilizan software propietario y que incluso requieren que los individuos ingresen información en esos formatos. Del mismo modo, el portal de compras públicas aún registra muchas adquisiciones de software propietario (con o sin hardware). Al mismo tiempo, Yachay, (la Ciudad del Conocimiento), considerado "proyecto emblemático" del gobierno, firmó un contrato macro con Microsoft, que se hizo público tres meses más tarde, durante la Fiesta del Campus de 2013 en Quito, cuando Yachay y Microsoft también anunciaron la ejecución de una "Maratón de Certificaciones de Tecnología".

Yachay, como una ciudad del conocimiento, debería abordar los problemas de dependencia tecnológica en el Ecuador a través de la implementación de software libre. Esta nueva universidad debería concentrarse en la formación o en la búsqueda de desarrolladores de software libre en el mundo del trabajo, quienes conjuntamente con jóvenes ecuatorianos busquen soluciones a dichos problemas. Eso generaría una verdadera transferencia de tecnología, soberanía de la tecnología y talento humano local, debido al intercambio de conocimiento.

Crítica de los modelos capitalistas

La forma en que la industria del software funciona hoy en día es una ilustración de las ineficiencias del capitalismo, cuya meta principal no es servir los intereses de la sociedad. Hoy en día, el desarrollo, el mejoramiento y la distribución de software ocurren únicamente cuando se pueden obtener grandes ganancias (Vanheuverswyn 2007), lo que contrasta con el software libre, donde el conocimiento humano y el producto del trabajo se combinan en beneficio de toda la sociedad.

Una "licencia de software" es una forma de contrato que ha llegado a ser la forma más común de distribución de software. La mayoría de licencias de software cerrado apenas autorizan al usuario a usar el software bajo un conjunto de circunstancias muy específicas. Es entonces cuando se vuelve importante la distinción entre acreditación (arriendo) y adquisición (compra) de software. Los individuos, de hecho, no pueden "comprar una copia de Photoshop". Más bien pueden "comprar una licencia para usar una copia de Photoshop," siempre que la persona cumpla con los criterios estipulados en el contrato de licencia. El software libre representa una ruptura fundamental con este modelo cerrado. Las licencias de software libre están destinadas a empoderar a los usuarios del software, animándolos a que lo copien, y posicionando así al software como un recurso público.

Las grades compañías que privatizan el conocimiento son frecuentemente monopolizadoras de software y pocas veces, innovadoras. De hecho, la tarea de proteger el código abierto y de ocultar el conocimiento se ha convertido en una gran industria. El software propietario no puede ser ni estudiado ni modificado por el público y da a las compañías de software el poder de mantener grandes monopolios en contra de sus competidores. Toda vez que el código fuente se mantiene en secreto, la potencia laboral de la sociedad está subutilizada y otros desarrolladores se ven forzados a empezar de cero.

El proceso colaborativo del software libre ya ha dado pruebas de ser un éxito debido al número de gente involucrada y al número de proyectos de código abierto que se han producido. El más representativo de estos proyectos es quizás el servidor web Apache, que sirve al 50% del Internet. Además, proyectos de software tales como OpenOffice y Mozilla Firefox prestan servicio a varios millones de usuarios a nivel mundial (Vanheuverswyn 2007).

Más allá del mercado de venta al por menor, el estado es un actor influyente en las opciones de software. Si un gobierno opta por promover el software de código libre y abierto (FOSS, por sus siglas en inglés), por ejemplo, podría transformar el mercado de software en su totalidad, incluso si el costo de migrar desde el software propietario fuera especialmente alto. Es imperativo saber que, en una migración de software libre, el ahorro potencial ocurre solo después de que se hayan absorbido los costos de migración.

Quizás el mayor reto del FOSS es la confrontación política e ideológica constante entre el software libre y aquel con derechos de propiedad. Se cree que el software libre es capaz de cambiar las estructuras estatales y potenciar sus resultados y, por esa razón, muchos/as partidarios/as del FOSS creen que éste puede crear condiciones de libertad y riqueza para los países en vías de desarrollo. Los partidarios del FOSS argumentan que el uso de software libre puede ayudar a la construcción de un nuevo estado, eficaz en relación al costo, democrático e independiente en relación a los "ricos países desarrollados". No obstante, el FOSS no puede potenciar los resultados sin una fuerte infraestructura industrial de software. Por ello se vuelve importante introducir leyes o políticas públicas que exijan el uso de software de código libre y abierto.

Modelos alternativos

En el medio actual, el software de red como Apache, BIND y Sendmail comprenden una notable proporción de la infraestructura del Internet. De hecho, desde la década de los años ochenta, el movimiento FOSS ha venido creando software libre para varios fines. El ejemplo más difundido es el sistema operativo libre GNU/Linux, un grupo de Software Libre con el núcleo Linux como centro. Otros ejemplos bien conocidos, que incluyen aquellos ya mencionados, son los navegadores Mozilla y Firefox, el paquete de ofimática OpenOffice y el sistema de base de datos MySQL. Para apreciar mejor la naturaleza integrada del FOSS, examinaremos tres estudios de caso que ilustran la creciente influencia de este movimiento social y económico.

Estudio de caso 1: Proyecto LiMux

La implementación más exitosa del software libre en la administración pública se da en Alemania, en donde el proyecto ha durado 10 años. Como lo explica Peter Hoffman (cita):

"La razón de hacer el cambio hacia código abierto nunca tuvo que ver con el dinero sino con la libertad" Peter Hofmann, líder del proyecto en Múnich.

El 11 de diciembre de 2013 la ciudad de Múnich había completado oficialmente el extenso proyecto de migración de estaciones de trabajo hacia Linux (proyecto LiMux) (Chausson 2013) y la estandarización del formato de documento abierto ("ODF" por sus siglas en inglés), que había iniciado diez años atrás. El proyecto comenzó en junio de 2004, cuando el consistorio aprobó el comienzo de la migración desde NT y Office 97/2000 hacia un sistema operativo con base en Linux, una versión de OpenOffice hecha a la medida, al igual que una variedad de software libre, tal como el navegador Mozilla Firefox, el cliente de correo electrónico Mozilla Thunderbird y el software Gimp de edición de fotos. Se hizo conocido como proyecto LiMux. Con esta migración hacia código abierto, Múnich ahorró más de €10m (Heath 2013).

Una de las metas principales de la migración no era el dinero, sino la independencia. El llegar a ser independiente significaba que Múnich podía liberarse del software propietario, más específicamente del sistema operativo de Microsoft Windows, el paquete de Microsoft Office y de alojar otras tecnologías con derechos propietarios, de las que la ciudad dependía en 2002. Otro aspecto relacionado a la migración fue el hecho de que en 2002 pronto caducarían las licencias utilizadas en 14.000 máquinas del personal del municipio. Por ello, se hizo un estudio del cambio desde Windows XP y Office hacia un sistema operativo GNU/Linux y OpenOffice y otro software libre.

Costos

En agosto de 2013, Múnich declaró que le había costado €23 millones el cambio a LiMux y OpenOffice, lo que resulta mucho menos que el valor calculado de €43 millones que, según declaró, le hubiera costado la actualización de Windows 7 y las versiones más nuevas de Microsoft Office. Al seleccionar el cambio a LiMux y OpenOffice, Múnich fue capaz de continuar utilizando sus viejas PCs por más tiempo, lo que no habría sido posible si hubiera escogido algunas versiones recientes de Microsoft Office y Windows 7. La extensión del período de vida de las PCs le había ahorrado al municipio unos €4.6 millones. La formación de miles de empleados del consistorio para que utilicen el nuevo sistema operativo y software es otra área en la que el municipio habría tenido costos equivalentes tanto en el caso de Microsoft como en el de LiMux. En este caso, ha confirmado un costo de €1.69 millones, al margen del sistema.

A fin de cuentas, el proyecto concluyó la lenta y continua migración de más de 14.800 empleados hacia LiMux y más de 15.000 hacia OpenOffice. Indudablemente, la complejidad de cambiarse desde un software propietario podría explicar la razón por la que más organizaciones no han seguido el ejemplo de Múnich. Por ejemplo, la municipalidad alemana de Freiburg se ha rendido a su propio cambio hacia código abierto, al indicar que le hubiera costado hasta €250 por puesto resolver asuntos de interoperabilidad. Los puntos interesantes que se deben resaltar de este estudio son: Una de las quejas principales del personal de Múnich que utiliza Linux y OpenOffice es acerca de las incompatibilidades con Microsoft Office. Los documentos, hojas de cálculo y otros archivos despliegan algunos tipos de letra, cuadros y distribuciones de manera diferente en OpenOffice que en Microsoft Office y los cambios realizados en algunos documentos no se registran apropiadamente. Windows se ha desarrollado desde un sistema operativo centrado puramente en una PC hacia una infraestructura completa, lo que significa que los usuarios se sienten más sobrecargados por tener que actualizar el conjunto de la infraestructura de tecnología informática a fin de adaptarse a Microsoft. El software libre fue elegido por el órgano rector de Múnich como la mejor opción puesto que liberaría al municipio de la dependencia de cualquier proveedor y sería una prueba futura de los componentes tecnológicos del consistorio a través de protocolos abiertos, interfaces y formatos de datos. El municipio asignó €6.1 millones para que el personal supervise el proceso de migración. Un cálculo del caso de Múnich había establecido que este monto habría permanecido al margen del cambio a LiMux o a un futuro sistema operativo de Windows.

Estudio de caso 2: América Latina y el Caribe

Ya hay países en América Latina que han implementado leyes o políticas públicas orientadas hacia otros movimientos abiertos como Brasil y su emancipación de Outlook, Argentina y su apoyo legal al acceso abierto y México y su política nacional para datos abiertos a través de la Estrategia Digital Nacional.

"Si se cambia a software de código abierto, se pagan menos regalías a las compañías extranjeras y eso puede representar mucho en un país como Brasil que aún tiene un largo trecho para desarrollarse en el sector de tecnologías de la información." Sergio Amadeu, Instituto Nacional para Tecnología de la Información- Brasil.

Desde 2003, el uso del código abierto y la comunidad de desarrolladores han venido creciendo en Brasil. En abril de 2004, el gobierno brasilero ofreció formación a unos 2.100 empleados municipales, estatales y federales en la implementación y gestión de plataformas de código abierto para la administración gubernamental. Para entonces, había planes de migración de servidores de Internet y de la mayor parte de computadores convencionales hacia software libre para al menos 5 ministerios del gobierno federal. Casi 12 agencias de gobierno habían utilizado software libre en modo de prueba. La meta principal de Brasil en cuanto a la adopción de software libre no estuvo solo motivada por el aspecto económico, sino que se relacionaba también con (Paiva, 2009):

  • la reducción de costos
  • el aumento de la competencia
  • la creación de puestos de trabajo
  • el desarrollo del conocimiento
  • el desarrollo de nuevos productos
  • la distribución del conocimiento
  • el acceso a las nuevas tecnologías
  • el desarrollo de software en ambientes colaborativos

En relación al ahorro, por cada estación de trabajo, el gobierno paga actualmente tasas de Microsoft de aproximadamente 1200 reales brasileros ($500,00). En total, el gobierno admite que podría haberse ahorrado $120 millones por año al cambiarse de Windows a alternativas de código abierto. Estas nuevas alternativas habrían llevado al país a desarrollar diferentes proyectos relacionados con el código abierto. Muchas organizaciones del gobierno brasileño utilizan Java como la principal plataforma de desarrollo, por ejemplo en la Televisión Digital Brasilera, el “middleware” responsable del proceso de TV digital, interactivo, conocido como Ginga, fue desarrollado en Java. Además, desde 1995, Brasil ha venido utilizando la votación electrónica y 136.8 millones de personas votaron en las elecciones de 2006. La siguiente versión de las máquinas de votación utilizarán GNU/Linux. En educación, E-Proinfo es un proyecto de aprendizaje electrónico que ya ha formado a 50.000 estudiantes. Este software público fue desarrollado por la Secretaría de Educación a Distancia y fue publicado bajo licencia de público general (GPL). Los factores más críticos de cualquier implementación de código abierto incluyen formación, documentación, definición de normas y apoyo técnico.

"Cuando uno quiere que el estado funcione de una manera específica, debe decírselo con la ley. Lo que queremos es que el estado utilice software libre para promoverlo, para promoverlo en el sistema de educación, para optar por el uso de formatos libres y abiertos en vez de formatos con derechos de propiedad. Por ello, si no lo hace, debe ser por una razón muy válida y deberá ponerla por escrito" Daysi Torné Torné, Representante uruguaya.

La Ley de Software Libre y de Formatos Abiertos fue aprobada en Uruguay en diciembre de 2013 (Wayer, 2013). Durante algunos años se habían destacado los esfuerzos para aumentar el uso del software libre a fin de elaborar una norma al respecto pero no fue sino hasta finales de 2012 que la discusión tomó fuerza en la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados del Uruguay. La Ley sobre Software Libre y Formatos Abiertos contempla lo siguiente:

  1. La ley dispone que el estado preferirá la inversión y el desarrollo de software libre sobre el software propietario, excepto cuando no cumpla los requerimientos técnicos.
  2. Si el estado decide invertir en software propietario, debe justificar el gasto y argumentar la opción.
  3. El Estado debe aceptar y distribuir cualquier información sobre, al menos, un formato abierto, estandarizado y libre.
  4. El intercambio de información en el Internet debería ser posible en, al menos, un programa acreditado como software libre.

Entre las distintas ventajas que aporta esta ley están las siguientes:

  • Gasto público: con la adquisición del software libre, el estado ahorra el gasto público en licencias de software propietario, que representa un agujero fiscal para el gobierno.
  • Seguridad: el empleo del software libre ofrece una alternativa para evitar el uso de software propietario con “puertas traseras”.
  • Interoperabilidad: el uso de formatos y normas abiertas promueve la interoperabilidad entre las instituciones y asegura el intercambio eficaz de archivos.
  • Transparencia: la difusión de información pública en un formato abierto permite la transparencia de la ciudadanía y un acceso abierto a los datos. Esto también puede verse reforzado por una política pública de datos abiertos.

Estudio de caso 3: Europa

"Este en un buen ejemplo de una medida simple que pueden tomar los gobiernos en cualquier lugar para ganar control sobre sus infraestructuras de TI. (...) El software libre permite a las agencias gubernamentales reclamar su soberanía tecnológica y les ayuda a obstaculizar que espías extranjeros accedan a datos e información confidencial de los ciudadanos. Alentamos a otros países de Europa y de todo el mundo a mirar de cerca y a aprender de Italia" -Karsten Gerloff, Presidente de la fundación europea de software libre (FSFE, por sus siglas en inglés).

El gobierno italiano ha hecho que el software libre sea la opción por defecto de la administración pública desde diciembre de 2012 (FSFE 2014; Troiano 2013). La Agencia por una Italia digital elaboró el documento original de planificación (Agenzia per l'Italia Digitale, 2013) y además implementó por primera vez un proceso de consultoría que involucraba a representantes del sector público, a la comunidad de software libre y a los desarrolladores de software propietario. Este documento disponía que todas las instituciones de gobierno del país deberían considerar la utilización de software libre antes de adquirir licencias para los programas propietarios.

Italia promueve que el gobierno otorgue prioridad al software libre y de código abierto, siguiendo una evaluación comparativa de carácter técnico y económico (Troiano 2013). De hecho, una de las tareas de la Agencia es la de establecer procedimientos y criterios que ayuden a justificar la opción en la adquisición de programas. De acuerdo al documento de planificación, se establece un método detallado a seguir por organismos públicos para decidir qué software utilizar.

Entre las soluciones a considerar están las siguientes:

  • Software desarrollado por el gobierno (administración pública)
  • Reutilizar el software o las partes de éste desarrolladas por el gobierno (administración pública)
  • Software libre o de código abierto
  • Combinación de las soluciones de software antes mencionadas

Los administradores públicos pueden considerar la adquisición de un software que no sea libre solo si no estuviera disponible ningún programa apropiado de esas opciones. No obstante, en vez de adquirir software propietario, con esta resolución, el país está dando ahora prioridad y fomentando el desarrollo de los programas domésticos.

A fin de garantizar que esta política pública continúe, tanto los organismos públicos como el público interesado recurrirán a la Agencia Digital italiana para verificar su cumplimiento. En caso de negligencia, los servidores públicos individuales pueden ser responsables personalmente. Además, los tribunales administrativos pueden anular las decisiones que contradigan estas reglas. Principios generales preliminares para la elaboración de política pública

Ya se ha propuesto un marco para la implementación de las políticas públicas de software libre en muchos países de Europa y América Latina. Entre ellos, España, Francia, Argentina, Brasil y Venezuela han establecido los lineamientos básicos para implementar el software libre dentro de las administraciones públicas. Sobre la base de su experiencia, podríamos concluir lo siguiente:

Software libre no significa costo cero. No obstante, a menudo es menos caro, lo que implica que el costo puede adaptarse dependiendo de cuan críticos sean los sistemas, lo que disminuye el costo de producción. El software libre se orienta por las necesidades, reduciendo así las actualizaciones al mínimo. Si los proveedores de software propietario dejan sin soporte a un producto, los usuarios pueden entonces usar una versión sin soporte del software o actualizarlo; algo que no ocurre con el software libre. El software libre facilita la investigación y la adaptación al volumen de uso, puesto que la ausencia de regalías permiten variaciones libres de restricciones. Asegura la privacidad del usuario. Si los usuarios no tienen control sobre el software que están utilizando, alguien puede espiar fácilmente su actividad. La subscripción de un contrato de licencia cuando se compra software propietario significa que el usuario acuerda que el proveedor tiene derecho a inspeccionar el contenido sin advertencia alguna. El software libre es auditable, lo que no sucede con el software propietario, que no provee el código fuente y tiene puertas traseras restringidas. Es más fácil y barato cambiar de un software libre a otro, en contraste con la migración desde un software propietario a otro, que habitualmente vincula al usuario con alguna corporación. El software libre funciona con estándares abiertos. El software libre promueve la solidaridad social y representa a la sociedad como un todo a través del intercambio y la cooperación.

No obstante, el software libre también tiene algunas limitaciones:

  • Documentación del usuario final de baja calidad
  • El software libre puede cambiar dramáticamente de una actualización a otra, lo que influirá en las rutinas comunes de los usuarios establecidos.
  • Los desarrolladores a menudo sobreestiman el conocimiento informático de los usuarios novicios.
  • La difusión del software pocas veces incluye la asignación de presupuestos para el financiamiento y mantenimiento a largo plazo.

Recomendaciones sobre política pública

Existen distintas razones que justifican la implementación de FLOSS en la administración pública. El ahorro en las tasas por licencias es una de ellas y ha sido un factor importante en la consideración del uso de FLOSS en la administración pública, puesto que es una gran cliente de software. No obstante, las tasas por licencia no son el único costo que debe considerarse, puesto que los costos se dividen en software, asistencia técnica y formación. La valoración más común previa a la migración no es solo la técnica, sino la económica. Distintos informes han argumentado que la migración hacia el FLOSS resulta más cara que quedarse con la solución propietaria existente (Chausson 2013). No obstante, los costos de migración son costos temporales que pueden costearse con un año de presupuesto, mientras que el ahorro notable en el costo de productos de software propietario es a largo plazo.

Con la llegada del gobierno electrónico surge un nuevo reto, relativo al acceso de la población a la información y a los servicios. El uso de formatos abiertos asegura el acceso ciudadano a la información y a los servicios sin tener que adquirir una aplicación particular, con su costo consecuente de licencia, lo que asegura la no discriminación tecnológica.

Toda la información almacenada por los gobiernos requiere ser documentada en el largo plazo y necesita ser accesible en el futuro. Actualmente, las aplicaciones propietarias ocultan los contenidos en formatos binarios y de documento cerrado. Por tanto, la única manera de acceder a dichos archivos es emplear la herramienta con la cual se crearon, que eventualmente puede ser incompatible con versiones anteriores. El uso de formatos abiertos es la clave para lograr un mejoramiento en la interoperabilidad y transparencia puesto que el código puede estar abierto a escrutinio público. Un entorno de software libre y de código abierto, correctamente configurado, es tan seguro como un ambiente de software propietario.

Con la implementación del software libre en la administración pública, el gobierno promueve el mantenimiento de la infraestructura, el desarrollo del software, la seguridad y sobre todo la investigación. El modelo de desarrollo que sigue la comunidad FLOSS es muy cercano al modelo académico y de investigación de las universidades, según el cual la base de la innovación es el intercambio de información y la cooperación con el desarrollo del trabajo. Debido a este modelo, la innovación no se encuentra restringida a ciertas compañías. Este acceso a la información y al conocimiento permite el desarrollo de la industria local, que se beneficiará de dicho conocimiento y contribuirá a su desarrollo. En el caso del FLOSS, la innovación es local y de abajo hacia arriba, frente al modelo de software propietario que es de arriba hacia abajo, es decir, del cliente a la compañía, por ejemplo el caso de una solicitud de diseño a la medida.

La información más relevante que debe recogerse y analizarse, por caso a través de un sondeo, antes de considerar la implementación del software libre incluye:

la disponibilidad, o su falta, del personal técnico formado el nivel de conocimiento del personal técnico y administrativo sobre tecnologías libres el nivel general de penetración del software libre en la administración pública un mapa de las aplicaciones y servicios más comunes ya en uso inclinación hacia la adopción del software libre establecimiento de las fuentes comunes de formación normas abiertas en la publicación de la información en la Web, e intercambio de documentos entre gobierno y ciudadanos

Entre las recomendaciones sobre políticas públicas relativas al uso de Software Libre en la administración pública:

1. Valorar el nivel de conocimiento técnico en las instituciones públicas.

2. Establecer una valoración sobre la efectividad de la ley y el uso del software libre en la institución pública tras la aplicación del Decreto 1014.

3. Establecer un plan de migración secuencial para la administración pública.

4. Establecer o asignar una institución para la administración o control del plan de migración. Cada institución debería tener comités internos para establecer las estrategias de migración.

5. Crear un grupo de trabajo específico para una implementación secuencial de software libre a fin de gestionar la distribución de: a) OpenOffice y complementos (plugins) asociados, b) bases de datos y, c) aplicaciones.

El software debería permitir auditar al gobierno sus efectos y funciones reales. Especialmente, evitar las puertas ocultas, impuestas por proveedores o agentes extranjeros, sin el conocimiento del gobierno.

6. Formación masiva de corto plazo y alto impacto, previo a la migración.

7. Seleccionar a las instituciones de la administración pública para una evaluación piloto.

8. Generar paquetes de instalación o juegos de herramientas todo en uno; y escribir la documentación apropiada. La institución de control debería ponerlos a disposición de la ciudadanía y de las entidades del gobierno con la documentación técnica

9. Dado que el software propietario estará en uso al menos por algunos años, la interoperabilidad podría interferir con la migración. Los planes de interoperabilidad deberían establecerse dentro y fuera de las instituciones durante el proceso de migración y posteriormente. También deberían establecerse los estándares (datos abiertos).

10. El gobierno requiere de la libertad de uso, modificación y distribución del software a fin de alcanzar programas de alfabetización digital e inclusión tecnológica para las poblaciones con un gasto mínimo de recursos. Deberían establecerse repositorios de software libre.

11. Promover la filosofía de software libre en el sector educativo, en la administración pública y en sectores identificados como prioritarios. Los estudiantes en instituciones educativas tendrán la oportunidad de aprender sobre el uso de software libre y de código abierto al igual que sobre software propietario. Se establecerán diferentes estrategias para cubrir la formación desde los niveles educativos básicos, escuelas y universidades.

12. Establecer una institución (laboratorio) de software libre, en sociedad con expertos en FOSS, universidades y centros de investigación. Esos laboratorios deberían exponer contenidos o aplicaciones con software libre a las entidades públicas y a la ciudadanía y presentar propuestas de financiamiento para el desarrollo de soluciones libres.

13. Cuando se adquiera software nuevo, deberá considerarse el software libre y de código abierto al igual que el software propietario a fin de seleccionar siempre el mejor producto, como se establece en el Decreto 1014.

Referencias

Notas

  1. Copyright © Copyleft 2014 Jenny Torres: GFDL and Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 GFDL: Se permite copiar, distribuir y/o modificar este documento bajo los términos de la GNU Free Documentation License, Versión 1.3 o cualquier versión posterior, publicada por la Free Software Foundation, sin Secciones invariables, sin textos de Portada y sin textos de contraportada. Se puede encontrar una copia de la licencia en http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html CC-by-sa: Usted puede copiar, distribuir y transmitir el trabajo, adaptarlo y hacer uso comercial del trabajo bajo las siguientes condiciones: a) debe atribuir el trabajo de la manera especificada por el autor o licenciante (pero no de manera que sugiera que ellos lo respaldan a usted o el uso que usted haga del trabajo). b) Si altera, transforma o construye sobre este trabajo, usted puede distribuir el trabajo resultante únicamente bajo la misma licencia o licencia similar a esta. Las condiciones de la licencia completa pueden encontrarse en http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/legalcode