Política Pública para Software Libre-Post Cumbre

De FLOK Society (ES)
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autoras: Jenny Torres [1] , Mariangela Petrizzo [2]


Borrador post-cumbre de Junio, 2014 [3]

Contenido

Introducción y enfoque

La idea del Software Libre planteada en el Proyecto GNU (acrónimo recursivo que significa GNU is Not Unix, por sus siglas en inglés) iniciado por Richard M. Stallman lo identifica como un tipo de software que respeta las libertades de la comunidad y de los usuarios (Mannila, 2005).

Esta idea sugiere que los usuarios tienen cuatro libertades:

  • la libertad de usar el software con cualquier fin,
  • la libertad de tener acceso al código del software para estudiarlo y adaptarlo a las propias necesidades,
  • la libertad de redistribuir copias del software,
  • la libertad de mejorar el software y la distribución de dichas mejoras entre el público, en beneficio de toda la comunidad.

El Software Libre ha llegado a una gran parte de las infraestructuras técnicas y tiene un lugar cada vez más importante en lo que respecta a todos los sistemas de información (DISIC, 2012). Sin embargo, el software se percibe todavía, en una proporción importante, como un producto con un valor innovador limitado, lo cual se traduce, entre otras cosas, en que los posibles clientes no tienen mucha disposición a invertir en estos productos y están menos dispuestos a pagar un precio alto por su desarrollo y aplicación.

Dado el contexto de estas cuatro libertades, resulta claro que el Software Libre se alimenta por una filosofía de defensa de la apertura y la transparencia. Esta filosofía comprende, por lo tanto, elementos no necesariamente financieros o cuantitativos. Sin embargo, si revisamos la decisión favorable al uso de Software Libre en administraciones públicas, es evidente que dicha decisión se encuentra fundamentada en una decisión cuidadosa, generalmente de tipo cuantitativo; quizás porque, en última instancia, el razonamiento economicista tiene un peso muy importante en las decisiones sobre compras públicas en buena parte de nuestros países.

El Software Libre tiene un impacto positivo sobre la independencia creativa y la competencia entre unidades productivas: por un lado, su adquisición es simple, incluso en el complejo contexto de las compras públicas y, por el otro, facilita la transformación hacia una fuerza de trabajo digital, introduciendo cambios en prácticas administrativas y creativas en torno a su producción y también en torno a su uso. En buena medida, la difusión del uso de Software Libre ha contribuido a la emergencia de grupos o colectivos de usuarios, documentadores y desarrolladores articulados en un movimiento comunitario que ha captado mucho interés en el sector público, especialmente en países de América Latina como Brasil, Argentina, Chile y Venezuela entre otros.

Por ello, muchos países en vías de desarrollo como Tailandia, Vietnam, India, Indonesia y Tanzania han adoptado progresivamente el Software Libre como parte de la política pública en el contexto de los programas de implementación de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). En términos generales, los servicios públicos y gubernamentales han sido los primeros grandes sistemas en usar oficialmente el Software Libre.

Hoy en día, a pesar de que el software con derechos propietarios (o Software Propietario) mantiene aún una influencia considerable en algunos ámbitos relativos a grandes procesos de control en empresas públicas extractivistas (como los SCADA), algunos países de la región han estimado necesario tener una política nacional abierta para la promoción del uso del Software Libre en el contexto de su aplicación al ámbito público.

Seguridad informática y Software Libre

Por seguridad informática o ciberseguridad, se entiende la actividad de proteger la información y los sistemas informáticos como las redes, computadores, bases de datos, centros de datos y aplicaciones, con medidas de seguridad apropiadas en cuanto a procedimientos y tecnología (Rai, 2011). En este contexto, queda claro que el proceso de garantizar la protección de la información y los sistemas informáticos no es una actividad exclusivamente referida al campo de lo técnico, sino que involucra también prácticas e incluso actitudes referidas al uso de las tecnologías asociadas al aprovechamiento de dichos sistemas.

Adicional a ello, a través de esos sistemas circulan información y datos cada vez más sensibles para los ciudadanos, razón por la cual la ciberseguridad se convierte en un asunto de Estado. En América Latina, la efectividad en las acciones de Estado en el campo de la ciberseguridad se ve determinada por muchos factores que hacen las infraestructuras técnicas sean aún muy dependientes de otros Estados como por ejemplo, Estados Unidos. Hoy en día, casi todas las conexiones de Internet que utilizan cables de fibra óptica atraviesan los Estados Unidos. Tampoco existe una infraestructura de encriptación que sea robusta (está aún en desarrollo en nuestros países), ni una infraestructura alterna a Internet que posibilite sortear las limitaciones físicas de la red.

Toda la información almacenada por los gobiernos requiere ser documentada en el largo plazo y necesita ser accesible en el futuro. Actualmente, las aplicaciones propietarias ocultan los contenidos en archivos binarios y formatos cerrados. Por tanto, la única manera de acceder a dichos archivos es emplear la herramienta con la cual se crearon, que eventualmente puede ser incompatible con versiones anteriores. El uso de formatos abiertos es la clave para lograr un mejoramiento en la interoperabilidad y transparencia puesto que el código puede estar abierto a escrutinio público. Un entorno de Software Libre y de código abierto, correctamente configurado, es tan seguro como un ambiente de Software Propietario.

En los últimos años, además, revelaciones como las conocidas a través del caso Snowden o de Wikileaks muestran, por un lado, la existencia de procesos de espionaje sobre distintos ámbitos nacionales organizados por fuerzas exógenas y justificados en razones ocultas a los afectados. Por el otro, han mostrado la evidencia de un uso ilícito del ciberespacio por parte de intereses transnacionales, corporativos o particulares, en actividades financieras, de seguridad nacional, de salud pública y de seguridad física. Los casos de las filtraciones sobre espionaje por parte de la NSA a más de 35 líderes mundiales, el programa PRISM o el caso de ZunZuneo en Cuba no han hecho más que certificar lo que de alguna forma ya era desde hace tiempo un secreto a voces: gracias a vulnerabilidades en redes y usuarios, algunas naciones han espiado a otras y han ocultado a sus ciudadanos vulnerabilidades de los sistemas informáticos de las cuales deberían ser conscientes.

Por todo ello, se hace evidente que un paso importante a asumir por parte de los Estados en el corto plazo es revertir las condiciones de incertidumbre y vulnerabilidad en términos de disposición de datos. Dadas las condiciones geopolíticas y geoestratégicas de Suramérica, la construcción de políticas y acciones de política pública pasa necesariamente por el establecimiento de alianzas estratégicas entre los países a fin de aprovechar el uso de Software Libre como una plataforma en la construcción de estructuras informáticas más seguras.


La Electronic Frontier Foundation (EFF) señala los siguientes desafíos para los Estados en el siglo XXI con respecto a la ciberseguridad:

  1. La protección de infraestructura crítica para el Internet: Las leyes deben permitir establecer sistemas blindados de tecnología de modo que no permitan cualquier tipo de espionaje.
  2. La protección de metadatos: A juicio de la EFF, la información sobre las comunicaciones, llamada metadatos o información sin contenido, debería ser tan privada como el contenido de las comunicaciones.
  3. Definición de vigilancia de las comunicaciones: Los países no beberían ser capaces de pasar por alto las protecciones de seguridad sobre la base de definiciones arbitrarias.
  4. Combatir una cultura de ley secreta: Ningún país debe adoptar o implementar una práctica de vigilancia sin que la ley pública defina sus límites.
  5. La protección del acceso a través de las fronteras: Los gobiernos no deberían pasar por alto las protecciones de privacidad, confiando en convenios secretos de intercambio de datos informales con países extranjeros o compañías internacionales privadas.

Tanto la EFF1 como La Quadrature du Net2 han dejado muy claro que el camino de la ciberseguridad plena pasa por una acción ciudadana consciente y responsable, de forma tal que puede concluirse que el Software Libre asegura la privacidad del usuario. Si los usuarios no tienen control sobre el software que están utilizando, alguien puede espiar fácilmente su actividad. La subscripción de un contrato de licencia cuando se compra Software Propietario muchas veces supone que el usuario acepta derechos del proveedor a inspeccionar el contenido sin advertencia alguna. En cambio, el Software Libre es auditable, lo que no sucede con el Software Propietario, que no provee el código fuente y tiene áreas y formas de acceso en ocasiones restringidas.

Por otro lado y a pequeña escala, el costo de cambio de una aplicación de Software Libre a otra es casi siempre cero, en contraste con la migración desde un Software Propietario a otro, que habitualmente vincula al usuario con alguna corporación, aún sin este saberlo.

Proyectos e iniciativas en favor del Software Libre

Como parte del ecosistema mundial de organizaciones pro Software Libre se encuentra la Fundación de Software Libre3 (FSF por sus siglas en inglés). Esta organización sin fines de lucro fue fundada por Richard Stallman en 1985 a fin de promocionar la libertad de los usuarios de computadoras y defender los derechos de los usuarios de Software Libre (Vaca, 2010).

Con el pasar de los años, esta iniciativa ha logrado aglutinar colectivos, comunidades y grupos diversos en distintos lugares del mundo cuyos objetivos específicos, en muchas ocasiones, pasan por la divulgación y promoción de uso y desarrollo de Software Libre, pero que llegan a ser incluso mucho más amplios. Hoy día, se identifica en estos colectivos una especie de movimiento de Software Libre y se le reconoce como uno de los movimientos sociales más exitosos que ha surgido impulsado por una comunidad mundial de programadores éticos dedicados a la causa de la libertad y el compartir.

Sin embargo, hablar del Software Libre implica asegurar la existencia de una sociedad libre en la que tengamos el control y la decisión sobre la tecnología que usamos y esa premisa está aún en camino de ser garantizada de forma masiva por diversas razones. Entre estas se destaca, sin duda, la llamada brecha tecnológica, condicionada por factores técnicos pero también socio-económicos. A su vez, se observan razones corporativas, de penetración de marcas y consorcios tecnológicos, así como determinadas políticas de visión gubernamental y social sobre uso y divulgación de Software Libre.

El impulso de esas comunidades y colectivos por el Software Libre se ha debido en parte al hecho de que, hasta mediados de la década de los años noventa, los fondos de la FSF se usaron principalmente para emplear a algunos desarrolladores en el desarrollo de Software Libre para el Proyecto GNU. Estas contrataciones tuvieron como propósito ofrecer aplicaciones alternativas a componentes o piezas de Software Propietario que suponían las dependencias más urgentes para usuarios finales y servidores. Desde mediados de la década de los años noventa, el trabajo de la FSF se ha enfocado especialmente hacia asuntos legales relativos a licenciamiento, así como hacia las cuestiones estructurales para el movimiento de Software Libre y las comunidades de desarrolladores. Por este motivo, y también para aprovechar el impulso de la FSF de ganar más adeptos a esta perspectiva, a partir de esa fecha se crean instancias regionales de la FSF: Free Software Foundation Europa4, Free Software Foundation India5 y la Free Software Foundation Latin America6.

En el ecosistema de organizaciones que apoyan el Software Libre, existen también otros grupos con un interés técnico, enfocados en desarrollo y divulgación de aplicaciones específicas. Esto ha fortalecido al modelo de desarrollo de Software Libre en cuanto a intercambios y sinergias comunitarias. Uno de estos grupo o comunidades más reconocidas es la de Debian pero destacan también la de desarrollo del propio GNU/Linux, Apache, Fundación Mozilla y Open Document Foundation. Otras comunidades de usuarios, documentadores y desarrolladores se orientan al fortalecimiento de lenguajes de desarrollo como Python, Ruby on Rails, o plataformas de blogging como Ghost.

En este contexto, en el Ecuador, la Asociación de Software Libre del Ecuador (ASLE) es una entidad que se conformó con la finalidad de difundir la filosofía y los valores del Software Libre agrupando, al mismo tiempo, a las diferentes empresas y personas dedicadas a su producción. Más adelante, se mencionarán algunas iniciativas desarrolladas por ASLE.

Licencias

Si bien las prácticas de producción de Software Libre lo distinguen frente a las utilizadas para el Software Propietario, el apartado de las licencias no es menos importante. Las licencias constituyen un elemento importante del proceso de producción de Software Libre, pues es el mecanismo que garantiza, de modo explícito, el cumplimiento de las libertades establecidas por su filosofía. En síntesis, representan un contrato entre partes donde se establece el modo en que una pieza de software podrá ser utilizada.

Aunque la variedad de licencias libres no es nada despreciable, la licencia pública general (GPL, por sus siglas en inglés) de la GNU es la más utilizada en la actualidad. Esta licencia otorga a los usuarios la libertad de usar, modificar y redistribuir el software (siempre que las versiones modificadas y redistribuidas estén también bajo licencias GPL) y supone una innovación legal y social muy importante. Dada la regulación actual sobre derechos de autor y su interpretación, la existencia de esta licencia ha hecho posible el desarrollo del Software Libre en un entorno medianamente controlado.

Aunque no es este el espacio para hacer una disertación sobre las licencias libres y sus especificaciones particulares, si resulta necesario apuntar que la mayor parte del Software Libre se encuentra bajo un pequeño grupo de licencias, amén de las cuales también se diseñan licencias específicas para proyectos concretos. Las más utilizadas son: Licencia de GNU Lesser GPL, Licencia BSD, Licencia pública de Mozilla, Licencia de MIT, Licencia Apache y la Licencia pública Eclipse.

Las licencias mencionadas también pueden ser clasificadas en función de otros elementos vinculados a su disposición final y la de sus productos derivados:

  1. Dominio público: bajo estas licencias, el trabajo no tiene derechos de autor o el autor ha liberado el software al dominio público, algo cuya aplicación práctica depende del marco legal de cada país. Puesto que el software de dominio público carece de protección para derechos de autor, puede ser libremente incorporado en cualquier trabajo, sea propietario o libre.
  2. Licencias permisivas, también llamadas de estilo BSD, pues se aplican a la mayor parte del software distribuido con los sistemas operativos BSD. Estas licencias también son conocidas como “de copia libre” puesto que no tienen restricciones sobre su distribución posterior7. El autor se reserva el derecho a rehusar de la garantía, requiere la atribución apropiada de los trabajos modificados y permite la redistribución y cualquier modificación, inclusive aquellas de código cerrado.
  3. Licencias copyleft, aportadas en el marco de la GNU General Public License (GPL), son la más ampliamente utilizadas. En este grupo de licencias, se reserva los derechos de autor y permite la redistribución con la condición de que toda esa redistribución se acredite bajo la misma licencia. Las adiciones y enmiendas realizadas por otros también deben contar con licencia bajo la misma licencia copyleft, siempre que sea distribuida con parte del producto original licenciado.

Adicional a las actividades mencionadas anteriormente, la FSF asumió como una tarea importante la definición de licencias que cumplieran con su propia definición de Software Libre. Aunqeu estas licencias están agrupadas en la FSF, su lista no es exhaustiva, por lo que es posible que una licencia sea libre y no esté en la lista. Además, la realidad nos muestra que, en la práctica, el software producido bajo licencias que no se ajustan a la definición de Software Libre no puede considerarse estrictamente como tal.

Frente a esto, el proyecto Debian ofrece una guía útil para determinar si cualquier licencia de software cumple o no con los lineamientos de Software Libre. La determinación de qué licencia adoptará un producto de Software Libre corresponde, casi siempre, a factores externos a su producción, como el equipo de trabajo y su perspectiva frente al Software Libre o la visión organizacional frente a éste.

Software Libre vs. Software de Código Abierto

Mientras que los postulados del Software Libre ganan espacio entre prácticas de colectivos y comunidades de desarrolladores, en términos del modelo empresarial, lo hacen los postulados del llamado Código Abierto (OS, por sus siglas en inglés). Estos postulados, desarrollados a finales de la década de los años noventa, se encuentran cada vez con más frecuencia entre organizaciones y compañías que producen Software Libre y participan en su modelo de negocio.

Así como las libertades del Software Libre son descritas por la FSF, la Open Source Iniciative (OSI) describe las de una pieza de software para ser considerada OS. Estas se centran en pasar los licenciamientos de software por el tamiz de Debian Free Software Guidelines8, a fin de determinar si se trata, o no, de una pieza de software que tenga una licencia que califique como libre.

Además, el OS supone la aplicación de un modelo de negocios y una práctica de licenciamiento únicos. Hasta hoy, también el trabajo de empresas con el modelo OS se apoya en el trabajo de la comunidad de Software Libre, concentrándose en la apertura del código de software como método de diseño y desarrollo, a la par que el costo total de propiedad es más bajo para el usuario. Esto incide en que, para muchas personas, no haya prácticamente ninguna diferencia entre el Software Libre y el Open Source (Galli, 2013).

Detrás del OS existen dos ideas principales: libertad y apertura. La primera idea se refiere a la libertad del usuario para utilizar, distribuir y modificar el software sin pago alguno ni licencia adicional. La segunda idea se refiere a la apertura o transparencia de cualquier software y significa que el usuario es libre de ver cómo funciona el software, lo que hace y si hace solo lo que se supone que hace.

Quizás, la configuración de ambos conceptos con tan pocas diferencias, e históricamente de modo casi en paralelo, ha incidido en que recientemente se insista desde distintas voces, en que no hay mayor diferencia entre ambos y que puede utilizarse el término Free/Libre and Open Software Source (FLOSS) para definir piezas de software que cumplan con el modelo propuesto por las libertades de software.

Al comparar el Software Libre con el Código Abierto, podríamos decir que:

El movimiento de Software Libre es más bien un movimiento social y político, mientras que el movimiento de Código Abierto se centra de manera pragmática en el mejoramiento del software y en el empoderamiento del usuario. El movimiento de Software Libre está interesado en crear un determinado tipo de comunidad. El movimiento de Código Abierto, en crear software de un modo particular.

El Software Libre es una estrategia prometedora para desarrollar sociedades de información por sus beneficios inherentes a la generación de dinámicas educativas, culturales y productivas, sobre todo en contraposición con el Software Propietario. Adicional a ello, gracias a su modelo de licenciamiento y producción, el Software Libre tiene, además, mayor eficacia en relación a su coste, otorga mayor seguridad, calidad y apertura a las modificaciones del usuario.

Problemas y retos

En el contexto de las políticas públicas nacionales, hay retos evidentes para la implementación de Software Libre, particularmente cuando uno de los propósitos de su uso es el ahorro de costos, en especial en momentos del ciclo económico de las naciones donde lograr este cometido es crucial.

Un valor agregado del Software Libre reside en su capacidad de impulsar la generación de una industria local y regional, con una afectación negativa sobre el medio ambiente casi nula. Así también, la posibilidad real de dinamizar procesos de intercambio y exportación de software nacional y de ampliar el acceso de las familias de ingresos bajos y medios a las tecnologías de la información. No obstante, en el contexto actual, la adopción del Software Libre en entornos públicos y privados ha debido combatir distintas limitaciones relativas a los derechos digitales.

Algunas de estas restricciones están referidas al marco de la “Gestión Digital de Derechos” (DRM, por sus siglas en inglés), que imponen restricciones propietarias para controlar aquello que los usuarios pueden hacer con medios digitales, a la par que buscan concentrar el control sobre la producción y la distribución. Por ejemplo, la DRM restringe que se copie un programa, que se comparta una canción, que se lea un libro electrónico en otro dispositivo o que se disfrute un juego sin conexión a Internet.

Las patentes también son restricciones adicionales que cubren las técnicas e ideas de software. Aunque un programa grande de software combina miles de ideas, si el 10% de todas ellas se patentan, es probable que el uso del programa en su conjunto se encuentre prohibido por cientos de patentes distintas al mismo tiempo (Adamson, 2010), lo que implica posibles demandas por parte de su desarrollador. Este riesgo legal afecta tanto al Software Libre y como al Software Propietario, donde los titulares de la patente pueden amenazar a los usuarios.

Es evidente que las corporaciones roductoras y distribuidoras de Software Propietario estarán a la labor de frenar, entorpecer y afectar cualquier proceso de migración que se emprenda en el Estado. Frente a ello y en lo relativo al Estado, quizás el mayor reto del FLOSS es la confrontación política e ideológica constante entre el Software Libre frente al sistema de protección de los derechos de propiedad.

En tercer lugar, otro problema que surge para el impulso del desarrollo y uso del Software Libre tiene que ver con aquellos dispositivos de hardware en los cuales el fabricante vende el producto, se niega a explicar cómo utilizarlo y en vez de ello, ofrece un programa propietario. Esto impide que el usuario tenga el control sobre el producto y dificulta procesos de apropiación social tanto de piezas de software como del mismo hardware que permite su uso.

En cuarto lugar, la falta de disponibilidad del personal técnico capacitado condiciona el nivel de conocimiento del personal técnico y administrativo sobre tecnologías libres y afecta al nivel general de penetración del Software Libre en la administración pública y el intercambio de documentos entre gobierno y ciudadanos.

Finalmente, debemos mencionar la brecha digital tanto en acceso a las tecnologías de información libres a través de la existencia de infraestructuras tecnológicas adecuadas para facilitar su disposición masiva pero también, en cuanto a las prácticas y usos sociales de la tecnología. Este es uno de los retos más importantes a vencer por parte de los Estados.

Crítica de los modelos capitalistas

La forma en que la industria del software funciona hoy en día es una muestra de las ineficiencias pero también del arraigo del capitalismo en procesos productivos industriales y semi-industriales, cuya meta principal no es servir los intereses de la sociedad, sino perpetuar el modelo acumulativo. Así, el Software Propietario, en realidad, sustenta el capitalismo cognitivo.

En realidad, el desarrollo, el mejoramiento y la distribución de Software Propietario ocurren únicamente cuando se pueden obtener grandes ganancias de estos procesos (Vanheuverswyn, 2007). Estas prácticas y perspectivas están en franca contradicción con las prácticas evidenciadas en la producción de Software Libre, donde el conocimiento y el producto del trabajo humano se combinan en beneficio de toda la sociedad por vía directa e indirecta.

Como se mencionó antes, una licencia de software es una forma de contrato entre partes y éste ha llegado a ser el documento de uso aceptado que acompaña cualquier pieza de software en su proceso de distribución. La mayoría de licencias de Software Propietario apenas autorizan al usuario a usarlo bajo un conjunto de circunstancias muy específicas y presentan restricciones desde las circunstancias de uso hasta el número de ordenadores en los cuales se implementará. Por ejemplo, en términos estrictos y tendiendo a lo dispuesto en las licencias de software, las personas no compran una copia de una pieza de software. Por el contrario, lo que adquieren es una licencia para usar una copia de dicha pieza de software, siempre y cuando cumplan con los criterios estipulados en el contrato de licencia. Ésta es una realidad frente a la cual la distinción entre el uso y la compra de una pieza de software reviste una importancia vital.

Con esto en mente y pensando en piezas o aplicaciones de software de uso por parte del Estado, es evidente que el Software Libre representa una ruptura fundamental con el modelo predominante. Las licencias están destinadas a empoderar a los usuarios del software, no sólo permitiéndoles su distribución irrestricta, sino incluso animándolos a que lo prueben, hablen de su experiencia con los/as desarolladores/as y lo copien. Esto permitirá posicionar al software como un recurso público y habilitará la posibilidad de ser utilizado en actividades que representen beneficios para toda la sociedad.

Con frecuencia, suele señalarse al Software Libre por padecer limitaciones como documentación del usuario final de baja calidad, cambios dramáticos de una actualización a otra, sobreestimación del conocimiento informático de los usuarios novatos, etc. Sin embargo, es importante resaltar que estas características, lejos de ser exclusivas de las piezas de Software Libre, se evidencian también en piezas de Software Propietario, lo cual hace suponer que más que relativas al modelo de producción, tienen que ver con elementos propios del capitalismo cognitivo y el secuestro del conocimiento característico en este modelo.

En el caso del software y del hardware, es habitual que las grandes compañías que privatizan el conocimiento sean también monopolizadoras de software y en muy pocas ocasiones, realmente innovadoras. Una situación similar ocurre en otros espacios de producción de conocimiento como la investigación médica, farmacéutica o industrial1. Así, no debería sorprender que haya surgido también una industria en torno a la tarea de ocultar el conocimiento, en especial por la enorme dependencia que genera de cara a los usuarios finales, sean estos corporativos (como el Estado) o individuales. El Software Propietario no puede ser ni estudiado ni modificado por el público y da a las compañías de software el poder de mantener grandes monopolios en contra de sus competidores.

Mientras más restrictivas son las posibilidades de uso en torno a una pieza de software y más limitadas son sus libertades, más dependiente será su usuario final y más complejo el proceso de migración hacia Software Libre. En este contexto, el código fuente se mantiene en secreto, en ocasiones incluso por encima de los derechos de quienes trabajan en él. La potencia laboral de la sociedad está subutilizada y otros desarrolladores se ven forzados a empezar de cero en nuevas modificaciones o aportes, en especial cuando la llamada ingeniería inversa no es posible. Incluso para el usuario esto suele suponer gasto adicional y no solo en términos monetarios. Por ejemplo, al sustituir una versión de software antigua por una nueva, en los casos frecuentes en que, entre versiones distintas de un mismo Software Propietario, no hay reconocimiento, por ejemplo, de extensiones de archivo utilizadas. Son estos condicionantes del entorno los que, en suma, confeccionan una realidad en la cual el Software Propietario es un eslabón importante en la cadena que soporta al capitalismo cognitivo.

Frente a esta situación limitante, el proceso colaborativo del Software Libre ya ha dado pruebas de ser un éxito debido al número de gente involucrada y al número de proyectos de código abierto que se han producido. El más representativo de estos proyectos es quizás el servidor web Apache, que sirve al 60% del Internet2, lo cual supone además, un número también significativo en aplicaciones cuya ejecución en línea es soportada por esta infraestructura. En junio de 2013, se estimó que Apache servía el 54,2% de todos los sitios activos y el 58,1% de los mejores servidores en todos los dominios (Netcraft, 2013). Proyectos de software tales como LibreOffice, OpenOffice y Mozilla Firefox también prestan servicio a varios millones de usuarios a nivel mundial (Vanheuverswyn, 2007).

Además de los usuarios particulares, el Estado es un actor influyente para la toma de decisiones sobre las opciones de software, pues cubrir sus necesidades puede implicar un impulso a las dinámicas productivas locales y nacionales. Por ejemplo, si un gobierno opta por promover el uso de FLOSS, esto incidiría de modo determinante en la transformación del mercado de software en su totalidad, incluso si el costo de migrar desde el Software Propietario fuera especialmente alto, pues, bajo condiciones de mediana a baja incertidumbre económica, estos costos acabarían reduciéndose en el mediano plazo.

Modelos Alternativos: Revisión de experiencias, avances y retrocesos

En el medio actual, el software de red como Apache, BIND y Sendmail comprenden una notable proporción de la infraestructura del Internet. De hecho, desde la década de los años ochenta, el movimiento, hoy llamado FLOSS, ha venido creando Software Libre para varios fines. El ejemplo más difundido es el sistema operativo libre GNU/Linux, un grupo de Software Libre con el núcleo Linux como centro. Otros ejemplos bien conocidos incluyen los mencionados navegadores Mozilla y Firefox, el paquete de ofimática OpenOffice y el sistema de base de datos MySQL. Para apreciar mejor la naturaleza integrada de FLOSS y su aplicación al Estado, examinaremos algunos estudios de caso que lo ilustran.

Estudio de caso 1: Europa: Italia y Alemania

Italia promueve que el gobierno otorgue prioridad al Software Libre y de código abierto, siguiendo una evaluación comparativa de carácter técnico y económico (Troiano, 2013). El gobierno italiano ha hecho que el Software Libre sea la opción por defecto de la administración pública desde diciembre de 2012 (FSFE, 2014; Troiano, 2013). En este sentido, Italia creó la Agenzia per l'Italia Digitale (Agencia por una Italia Digital), encargada de establecer procedimientos y criterios que ayuden a justificar la opción en la adquisición de piezas de software, todo ello para dar prioridad y fomentar el desarrollo doméstico de piezas de software para el gobierno italiano.

En el 2013, dicha agencia estableció un documento original de planificación e implementó por primera vez un proceso de consultoría que involucraba a representantes del sector público, a la comunidad de Software Libre y a los desarrolladores de Software Propietario. Este documento dispuso que todas las instituciones del gobierno deberían considerar la utilización de Software Libre antes de adquirir licencias para los programas propietarios. Dicho documento establece un método detallado a seguir por organismos públicos para decidir qué software utilizar.

Entre las soluciones que plantea el documento, en el proceso de selección del software a usar, se deben considerar las siguientes:

Software desarrollado por la Administración Pública, Reutilización del software o las partes de éste que hayan sido desarrolladas por la Administración Pública, Software Libre o de código abierto no desarrollado por la Administración Pública, o Combinación de las soluciones de software antes mencionadas.

Los administradores públicos sólo pueden considerar la adquisición de un software que no sea libre si no estuviera disponible ninguna pieza de software que encaje en cualquiera de las opciones anteriores. A fin de garantizar que esta política pública continúe, tanto los organismos públicos como el público interesado recurren a la Agencia Digital italiana para verificar su cumplimiento. En caso de negligencia, los servidores públicos pueden ser objeto de responsabilidades a título individual. Además, los tribunales administrativos pueden anular las decisiones que contradigan esta normativa.

En el marco europeo, sin embargo, la implementación más exitosa del Software Libre en la administración pública se da en Alemania, con un proyecto que tiene una trayectoria de 10 años. En palabras de Peter Hofmann, líder del proyecto en Múnich, "la razón de hacer el cambio hacia código abierto nunca tuvo que ver con el dinero sino con la libertad".

El 11 de diciembre de 2013, la ciudad de Múnich había completado oficialmente el extenso proyecto de migración de estaciones de trabajo hacia Linux, bajo el nombre de proyecto LiMux (Chausson, 2013) y la estandarización del formato de documento abierto (ODF, por sus siglas en inglés), que había iniciado casi diez años antes. El proyecto LiMux comenzó en junio de 2004, cuando el ayuntamiento de Múnich aprobó el comienzo de la migración desde NT y Office 97/2000 hacia un sistema operativo con base en Linux y una versión de OpenOffice hecha a medida. Este proceso de migración incluyó también una variedad de software libre: el navegador Mozilla Firefox, el cliente de correo electrónico Mozilla Thunderbird y el software Gimp de edición de fotos. Todas estas acciones de migración a Software Libre, en conjunto, se conocieron como el proyecto LiMux.

Llegar a ser independiente significaba para Múnich mucho más que el ahorro que finalmente significó este plan de migración. Significaba que podía liberarse del uso del sistema operativo de Microsoft Windows, el paquete de Microsoft Office y de alojar otras tecnologías con derechos propietarios, de las que la ciudad dependía en 2002. Otro aspecto relacionado a la migración fue el hecho de que en 2002 pronto caducarían las licencias utilizadas en 14.000 máquinas del personal del municipio, lo cual supondría una dependencia más profunda y acentuada de no llegar a sustituirse en el corto plazo las piezas de Software Propietario utilizado.

Con respecto a los costos finales, para agosto de 2013, el ayuntamiento de Múnich declaró que le había costado 23 millones de euros el cambio a LiMux y OpenOffice, frente a un estimado inicial de 43 millones de euros que hubiera costado la actualización de Windows 7 y las versiones más nuevas de Microsoft Office. Por otro lado, al seleccionar el cambio a LiMux y OpenOffice, se prolongó la vida útil de los antiguos equipos de escritorio, lo que no habría sido posible si hubiera escogido algunas versiones recientes de Microsoft Office y Windows 7 y supone un ahorro adicional al pago de licencias: unos 4.6 millones de euros. Finalmente, los procesos de formación y adiestramiento derivados de la implementación de nuevas piezas de Software Libre, han supuesto un costo de 1.69 millones de euros, algo muy inferior en comparación a la inversión necesaria para adiestramiento en Software Propietario. En términos numéricos, esta acción supuso la migración de más de 14.800 empleados hacia LiMux y más de 15.000 hacia OpenOffice.

Sin embargo, estos procesos de migración no siempre han sido exitosos, quizás debido su complejidad. Por ejemplo, la municipalidad alemana de Friburgo se ha rendido a su propio cambio hacia código abierto, al indicar que le hubiera costado hasta 250 euros por puesto resolver asuntos de interoperabilidad. Por otro lado, siempre se generan observaciones por parte de los usuarios finales. Una de las quejas principales del personal de Múnich que utiliza Linux y OpenOffice es acerca de las incompatibilidades con Microsoft Office. Los documentos, hojas de cálculo y otros archivos despliegan algunos tipos de letra, cuadros y distribuciones de manera diferente en OpenOffice que en Microsoft Office y los cambios realizados en algunos documentos no se registran apropiadamente. Sin embargo estos problemas se han ido solventando en las versiones más nuevas.

Estudio de caso 2: América Latina y el Caribe

En América Latina y el Caribe, varios países han implementado leyes y políticas públicas orientadas hacia uso de Software Libre, entre ellas, Brasil y su emancipación de Outlook, Argentina y su apoyo legal al acceso abierto y México y su política nacional para datos abiertos a través de la Estrategia Digital Nacional.

Brasil

"Si se cambia a software de código abierto, se pagan menos regalías a las compañías extranjeras y eso puede representar mucho en un país como Brasil que aún tiene un largo trecho para desarrollarse en el sector de tecnologías de la información." Sergio Amadeu, Instituto Nacional para Tecnología de la Información- Brasil.

En Brasil, desde 2003, el uso del código abierto y la comunidad de desarrolladores han venido creciendo. En abril de 2004, el gobierno brasileño ofreció formación a unos 2.100 empleados municipales, estatales y federales en la implementación y gestión de plataformas de código abierto para la administración gubernamental. Ya en ese año, había planes de migración de servidores de Internet y de la mayor parte de computadores convencionales hacia Software Libre para al menos 5 ministerios del gobierno federal. Casi 12 agencias de gobierno habían utilizado Software Libre en modo de prueba. A juicio de Paiva (2009), la meta principal de Brasil en cuanto a la adopción de Software Libre no estuvo solo motivada por el aspecto económico, sino que se relacionaba también con:

  • incremento de la competencia,
  • creación de puestos de trabajo,
  • desarrollo del conocimiento,
  • desarrollo de nuevos productos,
  • distribución del conocimiento,
  • acceso a las nuevas tecnologías y
  • desarrollo de software en ambientes colaborativos.

En relación al ahorro, por cada estación de trabajo, el gobierno paga actualmente tasas a Microsoft de aproximadamente 1200 reales brasileños (aproximadamente unos $500). En total, el gobierno de Brasil ha informado que podría haberse ahorrado $120 millones por año al cambiarse de Windows a alternativas de código abierto.

El desarrollo de nuevas alternativas respecto a piezas de software para el Estado, ha llevado al país a emprender proyectos relacionados con el código abierto, lo cual ha venido a dinamizar el entorno productivo nacional de este tipo de tecnologías. Muchas organizaciones del gobierno brasileño utilizan Java como la principal plataforma de desarrollo, por ejemplo en la Televisión Digital Brasilera, el “middleware” responsable del proceso de TV digital, interactivo, conocido como Ginga1, fue desarrollado en Java y para la FSF; aunque la tecnología Java no sea del todo libre al estar comprometido su uso con varias patentes.

Además, desde 1995, Brasil cuenta con una legislación que contempla el uso del voto electrónico. Para las elecciones de 2006 votaron 136.8 millones de personas. En el 2009, se presentaron importantes objeciones al funcionamiento del sistema que era propietario, en términos de seguridad y respeto a la voluntad del elector, de modo que se prepara una nueva versión del software de las máquinas de votación soportada en GNU/Linux.

En educación, E-Proinfo es un proyecto de aprendizaje electrónico que ya ha formado a 50.000 estudiantes. Este software público fue desarrollado por la Secretaría de Educación a Distancia y fue publicado bajo licencia de público general (GPL). Los factores más críticos de cualquier implementación de código abierto incluyen formación, documentación, definición de normas y apoyo técnico y E-Proinfo puede ser para el caso de Brasil una adecuada respuesta.

Venezuela

“La Ley obliga a las instituciones del Estado y al Poder Popular a usar el Software Libre para garantizarle al país la plena soberanía” Hugo Chávez - Venezuela

En diciembre del 2004, Venezuela emite el Decreto Presidencial 3390, que establece que la Administración Pública deberá emplear prioritariamente Software Libre desarrollado con estándares abiertos en sus sistemas, proyectos y servicios informáticos, considerando que:

  • Es prioridad del Estado incentivar y fomentar la producción de bienes y servicios para satisfacer las necesidades de la población.
  • El uso del Software Libre desarrollado con estándares abiertos fortalecerá la industria del software nacional, aumentando y fortaleciendo sus capacidades.
  • La reducción de la brecha social y tecnológica en el menor tiempo y costo posibles, con calidad de servicio, se facilita con el uso de Software Libre desarrollado con estándares abiertos.
  • La adopción del Software Libre desarrollado con estándares abiertos en la Administración Pública y en los servicios públicos facilitará la interoperabilidad de los sistemas de información del Estado, contribuyendo a dar respuestas rápidas y oportunas a los ciudadanos, mejorando la gobernabilidad.
  • El Software Libre desarrollado con estándares abiertos permite mayor participación de los usuarios en el mantenimiento de los niveles de seguridad e interoperatividad.

A partir de esa fecha, la mayoría de las instituciones públicas inician planes de migración gradual hacia el Software Libre desarrollado con estándares abiertos. Sin embargo, no es sino hasta septiembre de 2013, que la Asamblea Nacional aprueba una Ley de Infogobierno, la cual busca fomentar la independencia tecnológica y fortalecer el ejercicio de la soberanía nacional sobre el uso de las tecnologías de información libres en el Estado. Dicha Ley que entrará en vigencia en agosto del 2014, junto con la Ley sobre acceso e intercambio electrónico de datos, información y documentos entre los órganos y entes del Estado (llamada coloquialmente “Ley de Interoperabilidad”) conjuga esfuerzos para fortalecer los procesos de migración iniciados desde el 2004.

En el caso de Venezuela, uno de los principales obstáculos para la implantación del software libre más allá de escritorios ha sido la insuficiencia, al inicio del proceso de migración, de capacidades dentro del Estado en dominio de herramientas de Software Libre para generar sus propias soluciones. Frente a este obstáculo, se introducen decisiones como la creación de la Academia de Software Libre, espacio presencial y virtual de formación para funcionarios públicos y desarrolladores, así como el desarrollo de un sistema operativo libre propio que permita unificar criterios de uso, desarrollo, distribución y apropiación de software libre en la Administración Pública Nacional.

Uruguay

"Cuando uno quiere que el estado funcione de una manera específica, debe decírselo con la ley. Lo que queremos es que el estado utilice software libre para promoverlo en el sistema de educación, para optar por el uso de formatos libres y abiertos en vez de formatos con derechos de propiedad. Por ello, si no lo hace, debe ser por una razón muy válida y deberá ponerla por escrito" Daysi Torné Torné, Representante uruguaya.

La Ley de Software Libre y de Formatos Abiertos fue aprobada en Uruguay en diciembre de 2013 (Wayer, 2013), lo cual cierra un proceso iniciado años antes durante el cual se habían destacado los esfuerzos para aumentar el uso del Software Libre a fin de elaborar una norma al respecto. No es sino hasta finales de 2012 que la discusión tomó fuerza en la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados del Uruguay y se promulga la ley.

La Ley sobre Software Libre y Formatos Abiertos contempla lo siguiente:

  • La ley dispone que el Estado preferirá la inversión y el desarrollo de Software Libre sobre el Software Propietario, excepto cuando no cumpla los requerimientos técnicos.
  • Si el Estado decide invertir en Software Propietario, debe justificar el gasto y argumentar la opción.
  • El Estado debe aceptar y distribuir cualquier información sobre, al menos, un formato abierto, estandarizado y libre.
  • El intercambio de información en el Internet debería ser posible en, al menos, un programa acreditado como Software Libre.

Entre las distintas ventajas que aporta esta ley están las siguientes:

  • Gasto público: con la adquisición del Software Libre, el Estado ahorra el gasto público en licencias de Software Propietario, que representa un agujero fiscal para el gobierno.
  • Seguridad: el empleo del Software Libre ofrece una alternativa para evitar el uso de Software Propietario con “puertas traseras”.
  • Interoperabilidad: el uso de formatos y normas abiertas promueve la interoperabilidad entre las instituciones y asegura el intercambio eficaz de archivos.
  • Transparencia: la difusión de información pública en un formato abierto permite la transparencia de la ciudadanía y un acceso abierto a los datos. Esto también puede verse reforzado por una política pública de datos abiertos (Restakis et al., 2014).

Estudio de caso 3: Ecuador

Decreto Presidencial 1014

En el 2008, el presidente Correa emitió el Decreto Presidencial 1014, que adoptó el Software Libre como política de Estado: "Para establecer el uso de Software Libre como política pública para las entidades de la Administración Pública Central, en sus sistemas y equipos" (Correa, 2008). Con este decreto, el Ecuador se convirtió en el tercer país de América Latina, luego de Brasil y Venezuela, en desplegar el Software Libre a través de su política nacional.

De acuerdo a la Secretaría de Tecnologías de la Información, los principales resultados relacionados a la adopción de Software Libre, como política pública del Ecuador, fueron los siguientes (La Línea de Fuego, 2013):

  • Tras la suspensión de la adquisición de Software Propietario, durante el primer año de adopción de este decreto, el país había ahorrado $15 millones.
  • El 90% de los jefes de sistemas en las instituciones de gobierno recibieron formación.
  • Una nueva Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), establecida en el 2010, declara en el artículo 32: "Las instituciones de educación superior obligatoriamente incorporarán el uso de programas informáticos con Software Libre". Tres años después de dicha previsión, la Universidad Estatal de Bolívar se convirtió en la primera y única universidad que migró hacia el Software Libre.
  • Hasta diciembre de 2010, el Ecuador tenía 300 mil usuarios de GNU / Linux en las instituciones públicas, el 90% de los portales institucionales y el 70% de los sistemas de correo electrónico utilizan Software Libre.
  • En el 2012, ya estaban implementados dos sistemas fundamentados en Software Libre en la administración pública, el portal de compras públicas y el portal de mensajería oficial Quipux.
  • Se ha propuesto otro proyecto para distribuir tablets equipadas con Software Libre en las escuelas públicas.

El Decreto 1014 supone la configuración de un nuevo ecosistema institucional para el quehacer de políticas públicas hacia el Software Libre en Ecuador. En este sentido, la institución responsable de verificar el cumplimiento de este Decreto es la Secretaría Nacional de la Administración Pública (SNAP). La SNAP verifica su cumplimiento en atención a tres situaciones excepcionales que permiten al poder Ejecutivo adquirir soluciones de Software Propietario:

  • no existe una solución de Software Libre que satisfaga las necesidades;
  • existe un riesgo de seguridad nacional; y
  • el proyecto informático se encuentra en un punto de no retorno, de modo que la migración no es ni razonable ni deseable.

No obstante, el Decreto no prevé un procedimiento para verificar la existencia de estos casos de excepción mencionados, que deben concurrir antes de la adquisición de Software Propietario.

Por otro lado, el Decreto 1014 también ha sido insuficiente para reducir el uso de Software Propietario por parte de las instituciones públicas y que incluso soliciten de otras instancias la utilización de formatos cerrados. Un ejemplo se evidencia en el Portal de Compras Públicas, donde aún se registran muchas adquisiciones de Software Propietario (con o sin hardware asociado). Por otro lado, el proyecto Yachay (conocido como La Ciudad del Conocimiento), considerado proyecto emblemático del gobierno, involucra la firma de un contrato macro con Microsoft, que se hizo público sólo tres meses después de su firma, durante el Campus Party de 2013 en Quito, cuando Yachay y Microsoft también anunciaron la ejecución de una "Maratón de Certificaciones de Tecnología" que entra en conflicto con los esfuerzos gubernamentales por uso de tecnologías libres en su ejercicio.

Por fortuna, hay casos de uso y desarrollo que, sin lugar a dudas, destacan en la experiencia ecuatoriana:

  • Asamblea Nacional: Probablemente el caso de adopción a Software Libre más exitoso en el Estado. La mayoría de estaciones de trabajo usan Linux.
  • Elastix: El proyecto de desarrollo de Software Libre de Ecuador más reconocido, qué además sirve como modelo de negocio para sus desarrolladores y las numerosas empresas en el mundo que venden servicios de sus productos.
  • Quipux: Software Libre desarrollado desde el gobierno para la mensajería oficial. Sin embargo, no ha tenido el mismo éxito en la formación de comunidad.
  • Proceso de migración a software libre de la Universidad Estatal de Bolívar.
  • Diferencial: uso de distros libres en red de infocentros de MINTEL entre otros.
  • En términos locales, destacan las experiencias de: Municipio de Lago Agrio, que utiliza la plataforma Quipux para sus comunicaciones institucionales; Municipio de La Concordia; plataformas de servidores con Ubuntu Server GNU/Linux, estaciones de trabajo con Ubuntu GNU/Linux de escritorio y las escuelas que ayuda, a las cuales se les está instalando Edubuntu.
  • Proyecto de la Fundación Telefónica «Educared», todos sus laboratorios están trabajando con Edubuntu GNU/Linux.
  • Ecualug: Foro de apoyo y discusión para los usuarios del sistema operativo GNU/Linux
  • COPLEC: Comunidad de desarrolladores de Software Libre
  • SasLibre: servicios académicos de Software Libre
  • Ubuntu-EC
  • Blender Ecuador

“Todos necesitamos adoptar Software Libre en los niveles público y privado. De esa manera garantizaremos la soberanía de nuestros Estados, dependeremos de nuestra propia fuerza, no de fuerzas externas a la región, seremos productores de tecnología, no solamente consumidores; poseeremos el código fuente y podremos desarrollar muchos productos que, incluso al duplicar nuestros esfuerzos, pueden ser muy útiles para las compañías públicas y privadas de la región” Rafael Correa- Presidente del Ecuador.

En el caso de Ecuador, sin lugar a dudas la presencia de una comunidad fuerte de usuarios, documentadores y desarrolladores ha contribuido a facilitar las experiencias antes mencionadas. En este sentido, destaca la presencia de la Asociación de Software Libre del Ecuador (ASLE), constituida sobre el año 2006, primero de manera informal7 y posteriormente en el 2008, luego de la reunión entre Richard Stallman y Rafael Correa (Mendieta, 2008; Bonifaz, 2008a), tuvo su primera asamblea con vida jurídica en la ciudad de Cuenca (Bonifaz, 2008b). En 2007 ASLE, invitó al presidente Correa a grabar un video saludando al FLISOL, que el presidente grabó invitando a América Latina a utilizar Software Libre.

Entre otras actividades de esta asociación se destaca su participación en discusión sobre el Standard OOXML (Bonifaz, 2008c) y la aprobación del ODF como norma INEN9. En los años recientes ASLE ha sido muy activa en el debate sobre la privacidad y la vigilancia en Internet organizando 2 eventos: Foro de Soberanía Tecnológica en la Asamblea Nacional y La Minga por la Libertad Tecnológica.


Principios generales para la elaboración de políticas públicas de Software Libre en Ecuador

Ya se ha propuesto un marco teórico y analítico para la implementación de las políticas públicas de Software Libre en muchos países de Europa y América Latina. Entre ellos, Italia, Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela han establecido los lineamientos básicos para implementar el Software Libre dentro de las administraciones públicas. Sobre la base de estas experiencias, podríamos concluir que el Software Libre no significa, necesariamente, costo cero. Sin embargo, a menudo es menos costoso y, además, este costo puede adaptarse dependiendo de cuan críticos sean los sistemas.

El software Libre se encuentra orientado por las necesidades de los usuarios, reduciendo así los inconvenientes por las actualizaciones. Por sus principios, el Software Libre facilita la investigación y la adaptación al volumen de uso, puesto que la ausencia de regalías permite variar el número de ordenadores utilizados sin restricción. Con la llegada del gobierno electrónico, surge un nuevo reto relativo al acceso de la población a la información y a los servicios. El uso de formatos abiertos asegura el acceso ciudadano a la información y a los servicios sin tener que adquirir una aplicación particular, con su costo consecuente de licencia, lo que asegura la no discriminación tecnológica.

El Software Libre promueve la solidaridad social y representa a la sociedad como un todo a través del intercambio y la cooperación. El trabajo colaborativo se sustenta en modelos de gobernanza que son abiertos e incluyentes facilitando que, desde las comunidades y grupos de usuarios, se colabore según las propias capacidades. Además, con la implementación del Software Libre en la administración pública, el gobierno promueve el mantenimiento de la infraestructura, el desarrollo del software, la seguridad, la economía nacional y sobre todo la investigación.

El modelo de desarrollo que sigue la comunidad FLOSS es muy cercano al modelo académico y de investigación de las universidades, según el cual la base de la innovación es el intercambio de información y la cooperación con el desarrollo del trabajo e incluso introduce una mejora adicional importante: la colaboración abierta en todas las fases del proceso. Gracias a este modelo, la innovación no se encuentra restringida a ciertas compañías.

El acceso a la información y al conocimiento permite el desarrollo de la industria local, que se beneficia de estas dinámicas y contribuirá a su desarrollo. En el caso de FLOSS, la innovación es local y de abajo hacia arriba, es decir, del cliente a la compañía, por ejemplo en el caso de una solicitud de diseño a la medida; frente al modelo de Software Propietario, que es de arriba hacia abajo, .

La decisión de sustitución de Software Propietario por Software Libre para uso del Estado supone una decisión en muchos casos compleja y plantea el inicio de procesos de migración a Software Libre, lo cual puede involucrar procesos de formación, diseño, desarrollo, ajuste, adiestramiento y refinamiento posterior. Por ello, el ahorro final de la sustitución de una herramienta de Software Propietario por otra de Software Libre solo puede cuantificarse con certeza después de que se hayan absorbido los costos de migración, proceso que se inicia en el momento de su uso efectivo, pero supone, además, la generación de procesos que generalmente no están incluidos en dinámicas de uso de Software Propietario, como procesos de formación de equipos de trabajo, desarrollo y mantenimiento in company.

Se confía en que el Software Libre y las sinergias que genera sean también capaces de impulsar cambios en las estructuras estatales y potenciar sus resultados y, por esa razón, muchos/as partidarios/as de FLOSS creen que éste puede crear condiciones de libertad y riqueza para los países en vías de desarrollo. Los partidarios de FLOSS argumentan que el uso de Software Libre puede ayudar a la construcción de un nuevo Estado, eficaz en relación al gasto, democrático e independiente en relación a los llamados países desarrollados.

Es necesario reconocer, sin embargo, que la masificación de producción y uso de Software Libre, comprendido como un bien público, supone que FLOSS no puede potenciar resultados por si mismo sin una fuerte infraestructura industrial, educativa (en ámbitos formales e informales) y tecnológica de soporte y que ésta implica cubrir aspectos como la dotación de equipos y conectividad. Aunque esta infraestructura técnica constituye una inversión necesaria e importante para lograr impacto en desarrollo y uso de FLOSS, supone también espacios de generación de nuevas dinámicas productivas vinculadas al Software Libre. Por todo lo anterior, resulta determinante introducir leyes o políticas públicas que exijan el uso en el Estado de software de código libre y abierto.

Recomendaciones de políticas públicas para el Ecuador

Existen distintas razones que justifican la implementación de FLOSS en la administración pública. El ahorro en las tasas por licencias es una de ellas y ha sido un factor importante en la consideración del uso de FLOSS en la administración pública, puesto que es una gran cliente de software. No obstante, las tasas por licencia no son el único costo que debe considerarse, puesto que los costos se dividen en software, asistencia técnica y formación. La valoración más común previa a la migración no es solo la técnica, sino la económica. Distintos informes han argumentado que la migración hacia FLOSS resulta más cara que quedarse con la solución propietaria existente (Chausson, 2013). No obstante, los costos de migración son costos temporales que pueden costearse con un año de presupuesto, mientras que el ahorro notable en el costo de productos de Software Propietario es a largo plazo.

Entre las recomendaciones sobre políticas públicas relativas al uso de Software Libre en la administración pública se encuentran los siguientes lineamientos de política pública que, además, son compatibles con la propuesta de Código Orgánico de la Economía Social del Conocimiento y la Innovación (COESC+i):

  1. Política 1: El Software debe ser un bien libre, público y común, todo software desarrollado con cualquier herramienta/lenguaje y pagado con fondos públicos deberá ser liberado.
  2. Política 2: En busca de la soberanía tecnológica, el Estado ecuatoriano utilizará Software Libre en todos sus ámbitos de acción.
  3. Política 3: El Estado generará incentivos para el uso de Software Libre en educación en sus distintos niveles comprendiendo tanto a las instituciones, como a los estudiantes y docentes.
  4. Política 4: El Estado impulsará procesos de promoción, difusión, formación, investigación, desarrollo y uso de Software Libre de forma masiva en el Ecuador.

En el proceso de implementación de estas políticas públicas pueden identificarse acciones específicas que acabarían configurándola como acciones piloto. Entre ellas destacan:

1. Política 1: El Software debe ser un bien libre, público y común, todo software desarrollado con cualquier herramienta/lenguaje y pagado con fondos públicos deberá ser liberado.

  1. Establecer repositorios de Software Libre, así como las responsabilidades y pautas sobre su uso y mantenimiento.

2. Política 2: En busca de la soberanía tecnológica, el Estado ecuatoriano utilizará Software Libre en todos sus ámbitos de acción.

  1. Evaluar el impacto y efectividad del Decreto 1014.
  2. Establecer un plan de migración progresivo para la administración pública y asignar su ejecución a la supervisión de una institución responsable de su administración, seguimiento y control, así como de la auditoría del software implementado en el Estado ecuatoriano.
  3. Seleccionar varias instituciones de la administración pública para una evaluación piloto que contemple términos técnicos pero también de sensibilización hacia uso de Software Libre.

3. Política 3: El Estado generará incentivos para el uso de Software Libre en educación en sus distintos niveles comprendiendo tanto a las instituciones, como a los estudiantes y docentes.

  1. Realizar campañas de concientización sobre el uso de Software Libre, tales como concursos de software libre, ferias tecnológicas, programas de radio y televisión.
  2. Promover la filosofía de Software Libre en el sector educativo, en la administración pública y en sectores identificados como prioritarios. Establecer estrategias pedagógicas diferenciadas para atender la formación desde los niveles educativos básicos, escuelas y universidades.
  3. Crear un grupo de trabajo específico para una implementación progresiva de Software Libre a fin de gestionar la distribución de las aplicaciones de Software Libre más utilizadas por la Administración Pública Central.
  4. Establecer laboratorios de pruebas en Software Libre para el Estado. Deberá estar conformado por integrantes de comunidades y grupos activos en cada una de las aplicaciones valoradas, expertos en FLOSS, universidades y centros de investigación. Esos laboratorios deberían servir de espacios para generación de contenidos para formación y adiestramiento presencial y a distancia, así como para valorar aplicaciones con Software Libre para su uso en entidades públicas.

4. Política 4: El Estado impulsará procesos de promoción, difusión, formación, investigación, desarrollo y uso de Software Libre de forma masiva en el Ecuador.

  1. Impulsar que el espacio de la Universidad Yachay, como una ciudad del conocimiento, aborde el debate sobre los problemas de dependencia tecnológica en el Ecuador a través de la implementación de Software Libre y el debate necesario en torno a la dependencia de tecnologías propietarias. Para mantener la coherencia con el Plan Nacional del Buen Vivir, esta nueva universidad debería concentrarse en la formación y en la búsqueda de desarrolladores de Software Libre en el mundo del trabajo nacional e internacional, quienes conjuntamente con talentos jóvenes busquen soluciones a dichos problemas.
  2. Evaluar el nivel de conocimiento técnico en usuarios finales y equipo técnico dentro de las instituciones públicas
  3. Formación masiva de corto plazo y alto impacto, previo a los planes progresivos de migración.

Referencias

  • Paiva, E. (2009) Use of Open Source Software by the Brazilian Government. Tecnology Innovation Management Review. Extraído de http://timreview.ca/article/250
  • Rai, G. (2011) National Cyber Security Policy . Department of Information Technology . Ministry of Communications and Information Technology. Government of India.
  • Restakis, J., Araya, D., Calderón M.J. (2014) ICT, Open Government and Civil Society. Institutions for the Social Knowledge Economy. Buen Conocer/Flok Society
  • Vaca, K. (2010) La Comunidad de Software Libre en el Ecuador: Discursos y Prácticas. Tesis para obtener el título de Maestría en Ciencias Sociales con mención en Comunicación.


  1. IAEN, Instituto de Altos Estudios Nacionales, Quito, Ecuador
  2. Activistas por el Software Libre – CUHELAV – Mérida, Venezuela
  3. Copyright © Copyleft 2014 Jenny Torres, Mariangela Petrizzo: GFDL and Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 GFDL: Permission is granted to copy, distribute and/or modify this document under the terms of the GNU Free Documentation License, Version 1.3 or any later version published by the Free Software Foundation; with no Invariant Sections, no Front-Cover Texts, and no Back-Cover Texts. A copy of the license can be found at http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html CC-by-sa: You are free to copy, distribute and transmit the work, to adapt the work and to make commercial use of the work under the following conditions: a) You must attribute the work in the manner specified by the author or licensor (but not in any way that suggests that they endorse you or your use of the work). b) If you alter, transform, or build upon this work, you may distribute the resulting work only under the same or similar license to this one. Full license conditions can be found at http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/legalcode